Santuario poético de Pimampiro

Cantón de nuestra provincia de Imbabura, con mucha historia. Conocida como la Tierra del Sol, la bella Pimampiro. Quien llega a conocerla no puede olvidarla. Conocí, en los años 60, la hacienda La Mesa, Santuario Poético de Pimampiro, de don Humberto Román y creí estar en el paraíso, porque me regaló trigo para hacer pan, junto a una deliciosa comida y me pidió que guarde el secreto sobre el paraíso escondido en la tierra del sol, en sus trigales, que parecen “soldaditos de oro”, como dice la poesía “Trigales”, de su hijo Ignacio.

Pimampiro es tierra fecunda, manantial de pasiones, paraíso escondido, crisol de virtudes, encrucijada comercial, tesoro precolombino y lugar de inspiración para poetas. Conocido más por su riqueza agrícola, la fertilidad de su suelo y la competencia productiva de su gente; hoy, gracias a una ligerísima exploración, Pimampiro se enaltece por su tesoro precolombino ¡Es un relicario histórico para la nación! En el se conservan: terrazas, habitaciones sepulcrales, petroglifos, cerámicas, herramientas… ¡Que más se puede pedir!La Laguna de Puruhanta es un espejo escondido por su belleza y atrae a turistas nacionales y extranjeros.

Los nombres aborígenes atestiguan la presencia de pueblos milenarios, como: Ulumbuela (Pimampiro), Pugarpuela, Carpuela; Chapí, Chimabí, Puetaquí, Mataquí; Guanupamba, Sigsipamba, Shanshipamba, Turupamba; Ushurcu o Quilqui, Tumanchi, Pinanru, Cunchi, entre otros.