San Vicente ya tiene neumología

Ibarra. La neumología es la especialidad médica encargada de brindar diagnóstico y tratamiento a niños y adultos con enfermedades agudas y crónicas que afectan a las vías respiratorias o los pulmones. Esta es una especialidad nueva con la que cuenta el hospital San Vicente de Paúl debido a la alta demanda y a la falta de médicos en esta área.

En las grandes ciudades. Los neumólogos a nivel de todo el país somos pocos. La mayoría de ellos son formados fuera del país que han regresado pero por lo general a las ciudades grandes como Quito, Guayaquil y Cuenca. Formé parte del posgrado de la universidad Central y el objetivo fue precisamente descentralizar esta especialidad para que los médicos puedan ir hacia diferentes provincias”, dice el médico neumólogo Jonathan Araujo.

Y es esta concentración que incluso provoca que los hospitales grandes se saturen.

Muy pocos la estudian. Araujo considera que la falta de especialistas en esta especialidad se debe al tiempo que toma su estudio. La formación fuera del país requiere algunos años. “Requiere ser médico general, luego médico internista que son tres o cuatro años dependiendo de cada país, y luego dos o tres años después de la especialidad. El tiempo de estudio conlleva a que no todos los profesionales estén dispuestos a seguir la carrera”, detalló.

Servicio médico. Desde enero la oferta de neumología está abierta en el hospital. Poco a poco las personas se van enterando de este servicio, por ejemplo, Carmelia Cisneros, quien tiene asma bronquial y está a la espera de su cita con el especialista.

“Esta enfermedad es un tanto costosa por los medicamentos y las consultas. En mi caso tengo que estar todo el tiempo en control y tenía que trasladarme a Quito a un hospital público pero el hecho mismo del traslado implica gastos. Me acabo de enterar que existe ya la especialidad aquí y tengo mi turno para la siguiente semana”, dice.

Estadísticas. Son aproximadamente 12 pacientes que se atiende diariamente. Además de Ibarra, los pacientes llegan frecuentemente de Tulcán y El Ángel.

Del total de pacientes el 35% llegan por Hipertensión Pulmonar en adultos y el 25% de niños llega por neumonía, es decir, uno de cada cuatro niños llega con esta patología.

Hipertensión pulmonar. Es una presión arterial alta en las arterias de los pulmones. Hace que el lado derecho del corazón se esfuerce más de lo normal.

Los síntomas de la hipertensión pulmonar incluyen: dificultad para respirar durante actividades de rutina, como subir un par de escalones, cansancio, dolor en el pecho, ritmo cardiaco acelerado, dolor en la parte superior derecha del abdomen, falta de apetito, entre otros.

En el hospital el rango de edad en donde es más frecuente es en mujeres de 40 y 55 años de edad pero también en hombres se presenta de los 55 en adelante.

Muerte en niños. La principal causa de muerte en niños de cero a 14 años está ligada a las enfermedades respiratorias.

El especialista dice que la neumonía es curable cuando se trata a tiempo. Uno de los errores comunes es confundir los síntomas de la neumonía con los de una gripe

A nivel del país. Según la Sociedad Nacional de Neumología del Ecuador, esta especialidad que ha avanzado bastante en el país, comenzó siendo Tisiología y estuvo limitada a la tuberculosis. Así empezó esta especialidad en muchos países. No obstante, se abrió campo a las otras patologías respiratorias como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), asma, enfermedades ocupacionales, fibrosis quística, entre otras. Ahora, esta especialidad incluye todas las patologías respiratorias.

Por otro lado, los neumólogos han crecido bastante en conocimientos. En 2017 se tenía un registro de por lo menos 120 de varias provincias inscritos en la sociedad, pero hay nuevos especialistas que van llegando. La mayoría de neumólogos están en la parte pública, un 80%.

IBARREÑO EN LA UNIDAD DE NEUMOLOGÍA

Jonathan Ricardo Araujo Villareal es el médico neumólogo del hospital.

Nació en Ibarra y estudió medicina general en la universidad Central del Ecuador.

Trabajó en varias instituciones públicas y privadas durante un año y medio. Posteriormente postuló para un posgrado en neumología en la misma universidad y así fue se graduó en una de las primeras promociones del país. Estuvo además en Bogotá, en la Escuela Neumológica Ecuatoriana. Desde el mes de enero se integró al cuerpo médico del San Vicente.