San Vicente, un barrio colonial

san-vicenteSAN GABRIEL.- Uno de los referentes del barrio San  Vicente es el monumento al Procerato del Trabajo, ubicado en el interior del parque González Suárez en pleno corazón de San Gabriel, que más de un comentario ha generado en los visitantes.

Historia. Cuentan que el parque en un principio contaba con un cerramiento rústico, con el tiempo fue modificado, sufriendo evidentes cambios.El primer monumento en homenaje al trabajo minguero resaltaba a un hombre con indumentaria y herramientas de trabajo, siendo cambiado tiempo después por un hombre sin prendas de vestir portando un pico y una pala. En el sector está  ubicada una de las casas más antiguas de la ciudad, pertenece a la familia Oña De La Bastida.

Dicen que tiene 115 años y cuya cubierta de teja habría innovado el entorno del lugar. El teatro municipal se constituye en el custodio patrimonial del sector, testigo de importantes eventos culturales y artísticos que han congregado a la familia montufareña.

Segundo Morocho morador del barrio señala que las viviendas continúan siendo de tapial  y forman parte del inventario patrimonial de la ciudad. Recuerda que las calles eran empedradas y que debieron pasar muchos años para que los vecinos accedieran al agua potable y alcantarillado.
Comercio. Es una de las zonas que alberga a más del 70% del comercio, instituciones de crédito, estamentos públicos, unidades educativas y donde las cooperativas de transporte público intercantonal realizan sus operaciones.

Diversión. Los juegos tradicionales se constituyeron en la atracción de la población. La tabla encebada, la más tradicional, que no era más que un madero embadurnado con cera, en el que se subían seis personas para deslizarse por la empinada calle Colón, en medio de una competencia. A esta inédita competencia se sumaban los coches de madera, el palo encebado, las ollas encantadas, y más actividades ancestrales que unían a las más de 140 familias que hasta ahora viven en este barrio. Pese a que es uno de los barrios más pequeños, sus moradores han sido testigos de las grandes gestas del cantón.