“San Pedro”, en Chaltura

Antes de que aparezcan las religiones que hoy dominan el mundo, los seres humanos ya tenían sus propios dioses: el Sol, la Tierra, la Luna… En los pueblos andinos, desde hace tiempos inmemoriales, la gente, con alegres y coloridos rituales manifestaba el agradecimiento al Taita Inti (Padre Sol) y a la Pacha Mama (Madre Tierra), por los frutos producidos para la diaria alimentación.

Con la llegada de los españoles a nuestros territorios y la imposición de su religión, se pretendió impedir a sangre y fuego las tradicionales celebraciones de nuestros antepasados.

Sin embargo, la resistencia altiva de nuestros pueblos ancestrales, no permitió la consecución de tal despropósito.

Así pues, se quiso borrar la celebración del Inti Raymi (21 de junio) con la celebración de la fiesta de San Juan (23 de junio) y las fiestas de San Pedro y San Pablo (29 de junio). Desde hace unas cuantas décadas, las celebraciones ancestrales conviven en perfecta armonía con los festejos de la religión católica. Es más, en los últimos años, se ha visto resurgir con más fuerza la celebración del Inti Raymi.

En Chaltura, por ejemplo, se viven con intensidad las fiestas del Inti Raymi, San Juan, San Pedro y San Pablo. Hombres y mujeres zapatean rítmicamente el taz-taz-taz, como diciéndoles a la Pacha Mama y al Taita Inti: “Gracias por la vida, por la energía, y por los frutos que nos alimentan cada día”.