San Lorenzo, un destino turístico (video)

esmeraldasSAN LORENZO. A bordo de un bote se ingresa por el estero de San Antonio (San Lorenzo) con un recorrido en medio de palmeras, aves y el sonido de la brisa se llega hasta la cascada el “Salto de el Tigre”, que tiene una profundidad de hasta 15 metros.

Relato. La cascada tiene su leyenda, porque grandes cazadores dispararon a un tigre y el animal no murió, más bien saltó la cascada que ahora lleva su nombre, hace unos cuatro siglos.

En el lugar se puede observar un bosque primario y se forman cerca de 20 piscinas naturales, donde los niños pueden disfrutar de las bondades de la naturaleza, este sitio se ubica a 15 minutos, en bote desde el puerto de San Lorenzo.

La creciente de la cascada puede llegar hasta dos metros de alto. Son cuatro tipos de temperatura que se disfruta, a medida que los turistas se sumergen desde los 22 grados hasta los 30.

Atractivos. En los alrededores de la cascada se ubican habitantes de la comunidad de San Antonio. Son cerca de 50 personas nativas, quienes se encargan de cuidar este paraje por conocer, en el cantón San Lorenzo, Esmeraldas.

Los visitantes pueden llegar hasta el sitio en lancha o bote en grupo de hasta 30 personas, a un costo de aproximadamente 40 dólares.

Hostería. Esto no es todo, en dicho cantón se encuentra la hostería Yenovia. Desde el lugar se puede observar el puerto de San Lorenzo y los extensos esteros. Un zoológico seminatural es parte de los atractivos que se ofrecen a los turistas, al igual que la pesca deportiva, dijo Luis Valencia, propietario.

Alegría es lo que transmiten los habitantes de San Lorenzo en los bailes coloridos al ritmo de la marimba, un grupo de baile deleitó con sus movimientos a unos 30 turistas que se dieron cita en el lugar el pasado viernes.

Recorrido. Son cuatro kilómetros de manglar que se atraviesa para llegar hasta la cascada y a su regreso se puede visitar la hostería Yenovia, se puede catalogar al último lugar como un mirador desde donde se observa el puerto de San Lorenzo y una extensión inmensa de manglar. Por la vía Ibarra-San Lorenzo son tres horas de viaje para llegar a un cantón acogedor como lo es San Lorenzo.