San Juan e Inti Raymi

En estos últimos años ha sido un proceso estratégico el cambio de nombre, ahora la fiesta es conocida y renombrada mas como Inti Raymi, desplazando el nombre de Sanjuan, como hasta hace pocos años se lo conocía.

La lógica de que la fiesta responde a valores de origen ancestral, ahí están todos los elementos de su ritualidad, el ejercicio de lo cíclico y circular, lo particular de lo rítmico en el zapateo a golpe de mando del corazón, la transfiguración de los danzantes, los símbolos y colorido, son algunos de los elementos de la fuerza de esta fiesta y de sus particularidades.
Es patente ver como el sincretismo de la fiesta  conserva elementos de las dos culturas, occidental cristiana y la andina, pero la simbología dice muchas cosas. En la fiesta, mientras existe la figura del santo católico Juan el paganismo de la ritualidad va mas allá, esta figura es ubicada en los llamados altares de las casas, pero en la lógica de la cultura kichwa el santo ha sido vestido de poncho y sombrero, siempre junto del elemento de paridad su compañera o esposa, pero lo que más abunda es el colorido de los múltiples elementos que lo acompañan en el castillo, espacio en el que se cuelgan diversas frutas y  productos para consumo, pero también bebidas de todo tipo, en este espacio la figura del santo se la ve minúscula. La lógica es consumir lo brindado para ofrecer el doble el siguiente año.
El tema de la preparación del altar y el castillo para el Inti Raymi es todo un magno evento familiar, donde todos participan con una dinámica de pedagogización, así son los preparativos para la celebración antes del baño ritual nocturno en las fuentes sagradas, tarde donde la comida y la bebida propias de maíz, se comprueban que ya están en su punto.   

 Germán Muenala V.

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