San Antonio

Ibarra. Los artesanos de San Antonio, que tienen más experiencia y trayectoria, se muestran sumamente preocupados porque poco a poco el tema de las artesanías y la escultura se va perdiendo entre los más jóvenes que no muestran mayor interés en preservar el legado.

Trabaja con sus hijos. Germán Potosí, quien con sus 67 años mantiene abierto el taller familiar y lleva trabajando la madera desde los siete años, cuando su hermano mayor le acogió como aprendiz para enseñar este arte.

“Trabajé con él hasta los 22 años, y ya luego cada uno seguimos nuestro propio camino”, apuntó a Efe mientras recordaba tiempos pretéritos en su taller, repleto de los diseños de sus trabajos.

Testigo de lo que ha ocurrido con la talla de madera en el pueblo, que poco a poco va perdiendo interés entre los más jóvenes, cuenta que en un principio trabajaba con sus hijos en el taller familiar, pero con la dolarización del país, en vigor desde el 2000, buscaron otro trabajo que les diera una mejor calidad de vida.

Pesar. “Lastimosamente, el crecimiento de la población y de la parroquia ha hecho que se vaya perdiendo un poco esa tradición, porque justamente viene la modernidad y con ella viene el estudio de la Universidad, los nuevos oficios y profesiones, y ha quedado bastante de lado lo que es el oficio artesano”, dijo a la agencia EFE el presidente de la Asociación Interprofesional de Artesanos de la parroquia, Francisco Garrido.

Batalla. En su casa, él también ha visto cómo sus hijos han buscado otras opciones ya que, puntualizó, no han sabido reconocer el potencial y las “particularidades de un pueblo lleno de artesanos”, que ahora se tratan de recuperar, solo a raíz de darse cuenta de que se está perdiendo la tradición. “Nuestra batalla es actualmente buscar la forma de mantenernos activos y de no desaparecer, y para ello nos reunimos y hacemos nuestros proyectos, y estamos empeñados en que nuevamente se invierta en promoción sobre todo”, concluyó.

La modernidad, pero también el olvido y el poco valor que se le da al trabajo artesanal, están provocando que un pueblo dedicado casi en su totalidad al trabajo en madera hace un cuarto de siglo quede enclaustrado en la ensoñación de un pasado brillante que está amenazado con desaparecer, informó EFE.