Después del terremoto de 1868 que sacudió la provincia de Imbabura, en San Antonio (parroquia rural de Ibarra) grandes artistas de la escultura iniciaron con una tradición que llevaría a destacar a esta tierra a nivel internacional. Sin embargo, dentro de la documentación que el Centro de Altos Estudios de la Universidad Técnica del Norte prepara para completar los requisitos para que la escultura de San Antonio sea declarado como patrimonio inmaterial, existe suficientes indicios que señalan que a las nuevas generaciones de esta localidad no tienen interés por continuar con esta tradición. En el mismo estudio señala que una de las causas es el acceso a la tecnología, los jóvenes en la actualidad ponen su mirada en actividades que a futuro tengan que ver con la informática. ¿Qué hace el Estado para apoyar y promover actividades que están demostradas que pueden trascender en el tiempo y la fronteras?