Ricardo Camacho recibió 17 puñaladas en su inmueble

Ibarra. Ya en su inmueble, y recuperándose del atentado del que fue víctima, se encuentra el exsubsecretario de Rehabilitación Social, Ricardo Camacho.

Las redes sociales se han llenado de mensajes de apoyo y solidaridad, luego de que se hiciera público su caso, suscitado la mañana del último 15 de octubre.

Un ciudadano de nacionalidad venezolana, identificado como Harold C., le propinó 17 cortes con un arma cortopunzante en el interior de su domicilio, y a pesar de ser detenido en delito flagrante y de existir pruebas en su contra, fue puesto en libertad.

“A las 7:20 fui agredido con arma blanca por un venezolano en mi departamento. Vino para que le ayude porque había trabajado por tres meses sin pago, supuestamente. La agresión fue brutal tuve, 17 cortes con cuchillo en la cabeza, cuello, pecho, brazos y manos; tuve un corte del tendón del pulgar izquierdo, yo soy zurdo, además de perder abundante sangre”, dijo Camacho.

Detalles. El analista de seguridad, especialista en el uso progresivo de la fuerza y defensor de Derechos Humanos, comentó también que le pusieron cuatro pintas de sangre, y que luego de ser agredido, fue rescatado por un guardia de seguridad y miembros de la Policía Nacional.

“De no ser por la intervención, hubiese muerto desangrado. El agresor fue detenido y liberado antes de las 24 horas, porque por mis lesiones, solamente me dieron incapacidad de 9 a 30 días y no afectaron ningún órgano vital. Me intervinieron por cuatro horas el ojo izquierdo, las heridas en la cabeza, cuello, pecho, brazos y las dos manos a un costo de 8 500 dólares. Esta agresión me ha producido la incapacidad indicada y lo peor, el trauma psicológico, con el que debo continuar viviendo”, dijo Camacho.

Proceso legal. Para el profesional, su caso es una tentativa de asesinato, en donde además, se levantaron todos los indicios con los que fue agredido.

“La representante de la Fiscalía se abstuvo de acusar al venezolano agresor, por lo que fue liberado en la Unidad de Flagrancia. Yo solo aspiro justicia, no venganza, los administradores de justicia han perdido el sentido humanitario, que debería ser el eje central del derecho”, agregó Camacho, asegurando que no se tomó en cuenta su testimonio, ni la denuncia de su hermano.