Respuesta positiva en la reactivación de feria sabatina en Otavalo

Con relativa normalidad se cumplieron las primeras horas de la feria sabatina en las calles de la ciudad. La mayor parte de artesanos y comerciantes respetaron los acuerdos a los que llegaron para poder retomar su actividad comercial pero la mayor dificultad fue la presencia de vendedores informales, en su mayor parte extranjeros, que se adueñaron de los espacios que, obligatoriamente, debían permanecer sin ser ocupados.

Con la esperanza de vender alguno de sus productos, luego de siete meses de haber sido suspendida la feria por la pandemia de Covid-19, Ximena Espinoza, secretaria de la asociación 14 de Enero, llegó hasta la calle Morales, entre Modesto Jaramillo y 31 de Octubre, a trabajar de forma organizada con los 55 socios que, según la alternabilidad obligatoria, pudieron retornar a sus puestos de trabajo. La asociación está conformada por 110 personas.

En los dos extremos de esta cuadra, los vendedores colocaron pediluvios y entregaban gel antibacterial a todos quienes ingresaban a la feria por este sitio. Lo mismo se pudo observar en la cuadra de la calle Salinas, entre Sucre y Bolívar.

El uso correcto de la mascarilla fue evidente durante un recorrido realizado hasta las 11:00 de ayer.

Un arduo trabajo cumplieron los Agentes de Control Municipal, ACM, para evitar que los vendedores informales ocupen los puestos que debían estar libres, cumpliendo el sistema de alternabilidad por colores que se aplicó para la reactivación de la feria.

Ayer, los comerciantes cuyos puestos tenían el color amarillo, fueron los primeros en retomar las actividades. La próxima semana es el turno para los puestos que tienen el color rojo.
A lo largo de la calle Sucre, los vendedores informales aprovecharon que estos puestos estaban desocupados y colocaron su mercadería.

Los ACM, junto al comisario municipal y varios funcionarios de la institución, retiraron a estos vendedores pero, en la esquina de la calle Sucre y Salinas, un grupo de comerciantes extranjeros, se adueñó de un espacio de la calle para vender zapatos y, con gritos a las autoridades, recogieron y empacaron sus productos cuando les llegó el control pero no se retiraron del sector.

En este espacio, decenas de vendedores de calzado, micas para celulares y otros artículos hicieron caso omiso a las autoridades. Muchos de ellos, se retiraban cuando los ACM les solicitaban pero volvían cuando los agentes pasaban a realizar su trabajo a otro sitio.

“Hemos verificado que la mayor parte de comerciantes ha cumplido la alternancia de los puestos. Hemos tenido casos puntuales de personas que no han cumplido, por desconocimiento o por desinformación. En algunas calles hemos podido constatar que, incluso se está trabajando con menos del 50%”, explicó, Marcelo Lema, director de Desarrollo Económico de la municipalidad.

El funcionario aseguró también que hace falta ‘más corresponsabilidad por parte de los comerciantes en el cumplimiento de los protocolos que permiten el funcionamiento de la feria sabatina. “Tener los tachos de basura en cada puesto es otro de los compromisos y vemos que muy pocos han cumplido este tema”, argumentó Lema.

La venta de alimentos preparados está prohibida en la feria sabatina. A pesar de esto, en las calles se podía observar a vendedores ambulantes que ofertaban desde, café con empanadas, hasta papas con librillo. “Controlar esto es complicado. Hacemos un llamado a la ciudadanía a no consumir este tipo de alimentos”, finalizó Lema.