Ibarra. Con la confirmación de un caso que dio como positivo de coronavirus en la provincia de Im-babura, las autoridades de las unidades médicas se encuentran reforzando la seguridad de su personal.

Y es que este problema estaba ya latente en las personas que trabajan allí, por cuanto no se disponían de los equipos necesarios de protección para precautelar y evitar contagios de coronavirus.

Algunos funcionarios de la salud trabajan inclusive con equipos propios que ellos llevan desde sus casas.

Pero el tema del transporte también es lo que preocupa en los servidores de la salud (auxiliares de enfermería y enfermeras (os).

Testimonio. “Realmente lo que tenemos son mascarillas de las normales, las cuales no tiene una seguridad al 100% para protegernos de estos virus. Lo que necesitamos son las mascarillas N-95, son esas más gruesas y el hospital en el este momento no dispone de esas mascarillas, necesitamos las batas, las gafas desechables para la protección de la vista. Pero realmente hasta hoy (ayer), eso no existe y vamos a trabajar con ese riesgo de contagio,deben pensar que detrás de nosotros están nuestros hijos y nuestros padres que debemos cuidar”, dijo una funcionaria de la salud que prefirió omitir su nombre pero que tiene una latente preocupación sobre lo que está sucediendo dentro de las casas de salud y lo que casi nadie comenta.

El transporte. Otro de los problemas que también han hecho conocer a este medio de comunicación varios funcionarios (as), es el transporte, por cuanto algunos llegan de los diferentes cantones y provincias cercanas a Ibarra para prestar sus servicios y no disponen de vehículo particular.

Aseguran que muchas veces tienen que pagar taxis y que eso les representa cantidades muy altas, por ejemplo para dirigirse a la ciudad de Otavalo y en horas de la noche les sale un valor superior a 20 dólares.

A nivel nacional. Un equipo periodístico visitó la casa de un médico que trabaja en un hospital, donde hay 6 casos confirmados de coronavirus. La familia que vive en ese hogar ha tomado todos los protocolos para disminuir las posibilidades de que el virus llegue en la ropa o en algún objeto, por eso lo desinfectan todo.

Irónicamente en la casa hay más seguridades que en el hospital en el que trabaja una doctora que entrevistamos. “Todo el personal de salud estamos totalmente alarmados. Existe personal que desde el día lunes que comenzó el brote de la pandemia, renunció, porque nadie quiere morir. Todos los días llegamos y pedimos equipo de protección, esperan que haya reunión del COE, departamento de epidemiología, infectología, pero no nos llegan ni las mascarillas que es lo básico”.

La preocupación es a diario, igual que los casos sospechosos y deben atenderlo bajo mínimas condiciones de seguridad. “El personal de salud está entrando en shock emocional terrible. Veo gente quebrantada, llorando, negándose a entrar a un área donde saben que hay infectados. La única respuesta es que no están a nivel de todo el país ciertos insumos que aseguran pronto van a llegar”, dijo la médica. Y aunque lo que más se necesita ahora es de personal médico, son advertidos de que si hacen público estos problemas serán sancionados.

Realizan fumigación en los espacios interiores del Hopsital San Vicente de Paúl.
Se observa que sí usan equipos especiales para movilizar y trasladar a los pacientes en el HSVP.