Refuerzan lazos de las cuencas Mira y Mataje

Ibarra. Hay fronteras que dividen y separan. Hay otras que son una oportunidad para reforzar lazos, trabajar de manera conjunta y buscar soluciones por encima de los límites administrativos. Esto es lo que se busca en las cuencas del Mira y Mataje, dos ríos que corren por la frontera entre Ecuador y Colombia y desembocan en el océano Pacífico. En su recorrido, pasan por selvas de enorme biodiversidad, parte del territorio de los indígenas Awá, de comunidades afro y mestizas.

Arduo trabajo. Es por eso que Ibarra es escenario del taller de Reporte de Salud de Cuenca para los ríos Mira y Mataje.

Este esfuerzo binacional, liderado por WWF con la financiación de la Fundación MacArthur, convocó a instituciones públicas, academia, organizaciones locales y comunitarias, y agencias de cooperación de lado y lado de la frontera, que vienen trabajan conjuntamente desde comienzos de este año.

“Ha sido un arduo trabajo para la recopilación de información e indicadores en temas de cambio climático, reforestación, pérdida de la biodiverasidad, lista de mamíferos y aves en lista roja. En este evento queremos definir los parámetros y los umbrales para saber qué es bueno y malo”, dijo Julio César Morán, coordinador Zona 1 MAE.

Problemáticas. Oscar Darío Tosse, Coordinador del grupo de planificación de cuencas del Ministerio de Ambiente Colombia, explicó que ya se han identificados las principales problemáticas, por ejemplo, escenarios de recursos mineros que afectan las condiciones naturales de la cuenca y “también todos estos conflictos sociales que se presentan por eso, es hora de enfrentarlos de manera conjunta entre Ecuador y Colombia”, dijo y sobre el aspecto de la seguridad agregó que “sí hay problemas de seguridad en todos los aspectos pero la idea es que no solo los gobiernos centrales o locales hagan algo sino que todos propongamos alternativas. La mejor manera es que todos estemos comunicados y participando de estos procesos que si bien hablamos de ambiente repercute también en la parte social de ambos países”.

Mira y Mataje. Estos ríos nacen en los páramos de los Andes ecuatorianos, atraviesan bosques altoandinos y selvas de Colombia y Ecuador, desembocando en ecosistemas de manglar en territorio colombiano, para el caso del Mira, y en el océano Pacífico ecuatoriano, en el caso del río Mataje. Su alta y variada biodiversidad es única en todo el planeta, alberga multitud de especies que solo existen allí, muchas en diferentes grados de vulnerabilidad.

Las cuencas del Mira y Mataje atraviesan una región de enorme diversidad ecológica.