Reflexiones postelectorales

Escribo este artículo, 5 días antes de las elecciones y ciertamente, las premoniciones y encuestas de algunas ciudades son bastante preocupantes. En Guayaquil por ejemplo, Nebot tiene hasta este momento un amplio margen de superación frente a la candidatura oficial y algunas encuestas le dan el triunfo a la oposición en varias ciudades que fueron bastiones, más que de alianza país, del “correismo”.

¡Así es! Hay una diferencia bastante inobjetable entre la postura progresista de Correa que en la coyuntura geopolítica latinoamericana deviene en revolucionaria; y la ambigüedad electorera de muchos “cuadros” territoriales, bastante descuadrados respecto del proyecto de la Revolución Ciudadana. Esto lo vengo advirtiendo desde hace rato. Pero los que se hacen los  sordos (pues no lo son), por más que se les grite, jamás escucharán y los resultados negativos del próximo domingo serán solo culpa de ellos; como los positivos serán de los que trabajaron  conscientemente por afirmar el proceso.  Esto debe llamarle a una reflexión a Correa y a los que ven la historia como un  proceso y no como un cúmulo inconexo de coyunturas: ¡Una cosa es ganar elecciones con Correa y otra, solitos! (aunque ni tan solitos). Estas elecciones serán una disección que permitirá ver de cuerpo entero y por dentro el nivel organizativo de AP y de MP. ¿Son realmente representativos los dirigentes provinciales del Movimiento en sus territorios? y si lo son; ¿son realmente “revolucionarios? Me preocupa mucho la falta de sindéresis entre las intenciones de cambio del presidente y las actitudes conservadoras y excluyentes de los caciques insulares de este movimiento político. Pero los procesos históricos son largos y hay tiempo para rectificar lo errado y afirmar lo certero. Somos una ficha más en esa columna del dominó bolivariano que el imperio trata de derrumbar. ¡Se cae una ficha y, más temprano que tarde,  puede caer el resto!  Pase lo que pase el 23, ¡a afirmar el proceso con menos vanidad y más inteligencia!, que la revolución les pasará factura si no están a la altura de lo que ella significa.     

 

Juan F. Ruales
juanf_ruales48@hotmail.com