‘Redistribución de la tierra no se garantiza’

pag-2La Ley de Tierras enciende el debate, especialmente de un sector indígena en donde se ha generado rechazo porque aseguran que no se ha pagado la deuda agraria con los campesinos, asegura la presidenta de la Federación de Pueblos Kichwas de la Sierra Norte del Ecuador, Chijallta FICI, Rocío Cachimuel.

“Desde un inicio no estábamos de acuerdo con esta ley de Tierras, primero porque no se garantizaba la redistribución de la tierra… En la función ambiental, simplemente se establecía ciertos parámetros para ocupar el espacio de la tierra… No participamos inclusive en la consulta prelegislativa, hubo una decisión de la Conaie”. Rocío Cachimuel sostiene que existen algunos principios y derechos que se establecen. “Se garantiza la tierra comunitaria, pero no se garantiza la redistribución ni se establecen los límites de la tenencia de la tierra…”. Cachimuel asegura que no se llegaron a acuerdos ante la propuesta de que existan límites de la tenencia de la tierra. La propuesta de la Conaie establecía que el Estado nacionalice terrenos de más de 300 hectáreas en la Amazonía, 200 en la Costa y 50 en la Sierra. “La propuesta no se acogió; cada uno de los sectores de la Costa, Sierra y Amazonía no llegaron a acuerdos, por lo tanto, a nivel interno de la Asamblea hubo discusiones”. La dirigente manifiesta que tampoco existe apoyo integral a los pequeños productores. “La tierra como tal se establece como un recurso manejado por el Estado”. Sobre la autoridad agraria, Rocío Cachimuel precisa que no necesariamente sea solo con representación del Estado, sino con un consejo plurinacional, representado por los pueblos y sectores. “Desde la Ley del Agua viene con una sola autoridad del agua y ahora con una sola autoridad de la Tierra”. La autoridad indígena sostiene que la tierra no se refiere solo a la parcela, sino al territorio de los pueblos indígenas. “En cuanto a los territorios simplemente no se establece una garantía en el ejercicio de los derechos colectivos o derechos territoriales que tenemos”. Se plantea un debate nacional, aún sin fecha, un encuentro agrario. “Nosotros siempre estamos en resistencia”, dice la líder indígena que espera plantear las reformas necesarias con la nueva Asamblea. Rocío Cachimuel manifiesta que, de acuerdo a un inventario realizado por la FICI, el terreno más extenso de cada campesino bordea de una a dos hectáreas. “En Imbabura los campesinos y los pequeños productores no tienen tierra, a lo que se suma la falta de riego en ciertas zonas”. La Presidenta de la FICI asegura que en Imbabura existen grandes extensiones de tierra que están en haciendas y empresas. “Algunas tierras pueden prestar una función social, pero hay otras que están baldías, sin ningún uso”, fue parte de la conclusión del inventario. “En Quichinche (Otavalo), el territorio total de la zona el 60% está en las haciendas. En Imbabura la tierra sigue concentrada en pocas manos”. Cachimuel menciona que, para garantizar la soberanía alimentaria, es necesaria la redistribución de tierras, lo que desaparece en la ley. Comunidades que no tienen donde sembrar, mientras en haciendas sobran los espacios, según la presidenta de la FICI. “Si bien es cierto que en la Ley de Tierras habla de la producción familiar, de la comunitaria, pero no se garantizan los mecanismos de cómo se cumplirán esas garantías”. Unos 450 pequeños productores de Mariano Acosta, Lita, Pimán, Cochapamba, La Esperanza, Natabuela y otros sectores son propietarios de parcelas pequeñas.