Se recuerdan los 33 años de resurrección de ‘Taita Leonidas Proaño’

IBARRA.- El ibarreño Leonidas Eduardo Proaño Villalba se entregó a la vida religiosa, sin ritos ni simbolismos, más bien con la convicción de servir a los más necesitados.

Este mensaje fue bien recibido por el pueblo indígena de Chimborazo que, hasta antes de la llegada de Monseñor Proaño al obispado riobambeño, era marginado en todo aspecto social.

Han pasado 33 años y su imagen sigue viva y lo quieren mucho. Su poncho es y será bandera de lucha y ha dejado una huella imborrable. Un ibarreño que se hizo profeta en tierra ajena.

Monseñor Proaño llegó a Riobamba en 1954 para desempeñarse como Obispo de Riobamba, sin embargo en 1985, el religioso ibarreño anunció su renuncia al obispado para dedicar su vida entera a las comunidades indígenas del Ecuador.

Y lo hizo antes de una ceremonia eclesiástica presidida por el mismísimo Papa Juan Pablo II, un 31 de enero, ante miles de indígenas en Cotopaxi. “La más grande de la historia” lo dijo Proaño en una entrevista ese día. Pero su renuncia no era a la tarea de servicio cristiano sino a las formalidades de la iglesia pues dejó de llamarse el Obispo de Riobamba para pasar a ser el ‘Obispo de los indios’.

Tras muchos años de servicio sacerdotal y con las comunidades dejó en su testamento dos importantes obras (1988): el Centro de Formación de Misioneras Indígenas y la Fundación Pueblo Indio del Ecuador.

Precisamente estas dos instancias le rinden tributo al que consideran su Taita y (padre en español) y maestro.

La Fundación Pueblo Indio del Ecuador, el Centro de Formación de Misioneras Indígenas, las comunidades y pueblos del país organizaron la semana denominada ‘Juntos por los caminos de la liberación y el crecimiento’, en el marco de la conmemoración por los 33 años de resurrección de Monseñor Proaño.

Esta semana incluye diferentes actividades, entre las que se destacan: romerías “de gratitud” de la comunidades de Imbabura hasta la tumba de Monseñor, entre el 20 y 29 de agosto.

Además habrá la presentación de libros de escritores kichwas (27 y 30 de agosto), la realización de la Vigésima Edición del Festival del Maíz (26 de agosto), el panel internacional “Análisis del sermón de Fray Montesinos y el trabajo pastoral de Leonidas Proaño (31 agosto), una eucaristía desde la Tumba de ‘Taita’ Proaño, entre otras alternativas.