Reconstrucción de la Catedral de Ibarra

El Padre Iván Onofre manifestó el reinicio de la reconstrucción de La Catedral de Ibarra. Monseñor Iván Minda, Administrador Apostólico, los vicarios, sacerdotes y el arquitecto Pablo Ruiz, anhelan realizar la obra que es un patrimonio eclesiástico. La Catedral fue reconstruida después del terremoto de 1868, su fachada era de adobe y paja. En 1672, Monseñor Tomás Iturralde, obispo de Ibarra, emprendió la tarea de reconstruir el templo con el apoyo de Gabriel García Moreno (Jefe Civil y Militar de la provincia). La estructura que remplazo la antigua iglesia se formó de cal y piedra labra. La iglesia consta de tres naves y una media naranja sobre el altar mayor. En su interior se admira el gran valor artístico siglo XIX, entre ellas las figuras de los apóstoles pintados por Rafael Troya Rafael y varias obras de arte de la escuela quiteña. Son de estilo barroco y decorados con pan oro. La catedral tiene características románticas o eclécticas, distinguiéndose la influencia neo-barroca en su diseño y funcionalidad. Decorada con arcos góticos, pintura mural, tres retablos tallados en madera a cada lado de la nave y una capilla con su retablo a cada lado de la planta en forma de cruz, tiene doble sacristía y grandes columnas. En la catedral de Ibarra reposan los restos mortales de los obispos de la Diócesis. La Alcaldía de Ibarra anterior aportó económicamente; hoy se solicita la nueva colaboración para terminar esta obra importante de la iglesia particular de Ibarra.