Recibió un año de prisión por tráfico de vida silvestre

Ibarra. Uno de los jueces de Garantías Penales de Ibarra declaró culpable a Pablo Armando B., de 30 años de edad, por un delito contra la flora y fauna silvestre.

Luego de una audiencia de procedimiento directo, el implicado recibió la pena de un año de privación de libertad y la multa de cuatro salarios básicos unificadas por la venta, tenencia y comercialización de especímenes de vida silvestre.

Los hechos. El pasado 17 de noviembre, durante un patrullaje de control realizado por personal motorizado de la Policía Nacional, en los alrededores de la Plaza de Ponchos en Otavalo, lograron identificar a un ciudadano que tenía en su poder 11 jaulas que contenían en su interior 17 periquitos del Pacífico.

Enseguida, personal del Ministerio del Ambiente, MAE, de Imbabura y miembros de la Unidad de Protección del Medio Ambiente (UPMA) de la Policía Nacional acudieron al lugar en donde se realizó la aprehensión del ciudadano sospechoso.

Julio Morán coordinador zonal 1 del MAE, señaló que este es el primer caso de este tipo que se sanciona en la provincia de Imbabura.

“Las aves tienen cortadas sus guías, y eso impide su liberación inmediata, razón por la cual, permanecerán en el Centro de Refugio de Aves entre seis meses y un año, en un proceso de recuperación y rehabilitación”, aseguró Morán.

Situación. Según La Unión Internacional para la Con-servación de la Naturaleza el periquito del Pacífico se encuentra en categoría de amenaza de preocupación menor, que tienen relación con lo que establece la Guía para la identificación de especies de fauna silvestre sujetas al tráfico y comercio ilegal.