Reapertura de escuelas rurales

Dentro de las propuestas del gobierno en materia educativa, se planteó la revisión del modelo de gestión actual y la posibilidad de una reapertura de las escuelas ubicadas en sectores rurales y comunidades.

Iniciativa loable, desde la posición de acercar la escuela y el conocimiento a los más necesitados y los menos atendidos. Sin embargo, de la motivación que lleva a las autoridades a tomar estas decisiones, es importante valorar con criterio técnico las ventajas y desventajas de esta decisión.

Por un lado, es adecuado el uso correcto del tiempo evitando a docentes y estudiantes largas caminatas y el gasto innecesario en transporte, así también es significativo el empoderamiento que se alcanzaría de parte de la comunidad para con la escuela, cumpliéndose así el anhelo del sistema educativo de que todos los actores educativos participen activamente en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Es riesgoso, en la dinámica didáctica, tener un docente para todas las asignaturas y la mayoría de cursos, el éxito académico de esta decisión dependerá en gran medida del compromiso y vocación de los docentes asignados, quienes deberán preparar planificaciones, enseñar, reforzar y calificar tareas a estudiantes de al menos dos diferentes cursos.

La sociedad se pregunta qué pasará si el docente asignado no está preparado para este desafío pedagógico o si tiene más voluntad que vocación. Las autoridades deben dar respuestas a estas preguntas.