Realizan inspección en el CEAR de Carpuela

El Centro de Alto Rendimiento Deportivo CREAR de Carpuela, es objeto de pericias judiciales entre quienes manifiestan la propiedad de los terrenos en donde se construyó y las entidades que defienden su legalidad.

El conflicto viene desde hace 14 años o quizá más. Hubo dimes y diretes, el tema se volvió mediático a nivel nacional y el enfoque que se dio es que las supuestas irregularidades en el ámbito legal permitieron construir en terrenos privados esta infraestructura deportiva, cuyo fin era propender al desarrollo de los habilidosos deportistas que habitan en el Valle del Chota.

La diligencia
Ayer se desarrolló una pericia con presencia del representante del Ministerio de Agricultura, ingeniero Marco Barros, quien escuchó a las partes, miró escrituras y documentos para proceder a levantar un informe respecto a a la inspección de las hectáreas de terreno en el que se edificó el Centro de Alto Rendimiento.

“La diligencia busca demostrar que dicho centro esta edificado en propiedad privada y que fue ilegalmente arrebatado a personas particulares”, dijo Darwin Bolaños, quien junto a Carlos Erazo y Luis Flores, manifiestan ser dueños de esas tierras.

En la inspección también se hicieron presentes el abogado Romeo Yépez en defensa de Jorge Fabián Morejón, de quien dijo “compró legalmente 22 hectáreas en debida forma el 12 de mayo de 2008 a la Asociación Jesús del Carmen y está debidamente protocolizada e inscrita en el Registro de la Propiedad y catastrada en la municipalidad de Ibarra”.

Nosotros justificamos la titularidad del dominio en base al título de propiedad, señaló Yépez, al añadir que “lo que reclama el señor Bolaños, tendrá que dilucidarse dentro del trámite extraordinario de revisión”.

“No hubo notificación”
De su lado, Carlos Erazo, abogado de Darwin Bolaños y otros, reclaman igualmente la propiedad de esa superficie donde está construido el CEAR de Carpuela.

“Se adquirió en cuerpo cierto 10.5 hectáreas, dentro del proceso y yo señalé en Quito domicilio judicial en oposición a la adjudicación, pero nunca me notificaron y no me permitieron el derecho a la defensa, siendo así, el resultado es la nulidad”, señaló Erazo.

En fin, este impasse tiene que resolverse en las instancias legales.