“Nadie se cansa, por un país de paz”, el mensaje de un legado que recién comienza

Quito.- Con la misa oficiada por Monseñor Eugenio Arellano, este viernes 29 de junio, en la iglesia de la parroquia de la Dolorosa, en el norte de Quito, culminaron las honras fúnebres de los tres miembros del equipo de prensa de diario El Comercio.

Tras la ceremonia, los cuerpos de Javier Ortega, Egfraín Segarra y Paúl Rivas fueron trasladados al camposanto en donde serán enterrados juntos, tras 93 días de angustia de sus familias.

A la misa acudieron familiares, amigos y compañeros de trabajo. Además de autoridades de Gobierno, como el canciller José Valencia, el presidente del Cpccs transitorio, el ibarreño Julio César Trujillo y las asambleístas María Mercedes Cuesta y Paola Vintimilla.

Los tres empelados del diario capitalino fueron secuestrados el 26 de marzo del 2018 por el grupo irregular liderado por alias Guacho, según información entregada por el Ministerio del Interior y posteriormente el 13 de abril se confirmó su asesinato.

Desde esa fatídica tarde de abril, en la que visiblemente afectado el presidente de la república lenín moreno dio la noticia, su familia peleó por recuperar sus cuerpos.

Entre plazos e informaciones filtradas por fin el 21 de junio se conoció por medios colombianos que los cuerpos fueron hallados en Tumaco, ciudad fronteriza del lado colombiano.

El 27 de abril los tres cuerpos llegaron a Quito en un avión del ejercito nacional y durante tres días se hizo un homenaje en su memoria, tanto en el diario donde ellos se forjaron, como para el público en general.

Su familia exige respuestas, y que la información de otros secuestros y asesinatos en la frontera sean investigados.

Todavía se desconoce información respecto a los otros dos ecuatorianos secuestrados Oscar Villacís y Katty Velasco. Ellos desaparecieron en abril de este año y en un video se confirmó que fueron secuestrados por Guacho.

Así mismo ha pasado cinco años sin noticias sobre el empresario Marcelo Muñoz, secuestrado en el 2013 en Ibarra.