Quito, siempre imponente

La ciudad de Quito o llamada con cariño “la carita de Dios” celebra por todo lo alto un nuevo aniversario de su Fundación española, hecho histórico protagonizado por Sebastián de Benalcázar, el 6 de diciembre de 1534. Quito, la hermosa capital de los ecuatorianos es un centro gravitante en el desarrollo nacional.

Las decisiones políticas más importantes, su riqueza histórica y patrimonial que se conserva gracias a la acertada visión de sus autoridades locales, su movimiento comercial y económico, la presencia de ciudadanos que llegan en busca de nuevos destinos, son apenas características que hacen de esta ciudad una de las más imponentes e importantes de América Latina. Quito ha sido por historia un ejemplo de libertad, ahí se han desarrollado luchas que reivindican la vitalidad de un pueblo amante de causas justas. Ahí, en Quito, palpita la patria, se profundiza el amor a nuestra nacionalidad y se respira el aire característico del desarrollo que experimenta día a día. Nuestro saludo a Quito que no deja de crecer, que no deja de ser sensible, que no se detiene en el tiempo y que fulgura cada minuto como un vital espacio de riqueza y valor.