Quinchuquí decidió suerte de presidente del cabildo

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OTAVALO. Quinchuquí se reunió ayer en asamblea general para analizar las acciones realizadas por la dirigencia de la comunidad.Hace 8 días se realizó el rescate de Carlos Romero, quiteño detenido en Quito por miembros de la comunidad Quinchuquí, por tener una deuda con José Manuel Chiza, habitante de la comunidad de Agato, con la participación de cerca de 500 miembro de grupos élite de la policía de un centro infantil del sector alto de la comunidad.

Hechos. Luis Oyagata, hasta ayer presidente de la comunidad de Quinchuquí, accedió a la solicitud realizada por Chiza para que la comunidad ayudara al cobro que Romero mantenía con este. “Nos ofreció el pago de 2 mil dólares si se lograba realizar el cobro de este dinero. Esta plata la íbamos a utilizar para cambiar el techo del centro infantil, donde teníamos detenido al deudor”, explica Oyagata

Error cometido. En la asamblea, Rocío Cachimuel, presidenta de la Federación Indígena y Campesina de Imbabura, dio a conocer los errores cometidos por los dirigentes en esta acción. “Este acto no tiene jurisdicción en Quichuquí porque los actores son de Quito y Agato, a la comunidad no le compete este problema, la jurisdicción le pertenece a Agato porque Chiza es de esa comunidad, y por esa razón ha sido afectada la comunidad de Quinchuquí”, explica Cachimuel. Para Martha Lema, habitante de la comunidad, las acciones realizadas por los dirigentes perjudican a toda la población indígena del país.

Decisión. Oyagata reconoce los errores cometidos. “Me siento engañado por las organizaciones que me asesoraron pues ellos me garantizaron que todo era legal”, dice el dirigente, Asegura además que los familares del detenido conocían del paradero del mismo, incluso “estaban de acuerdo en pagar la deuda que tenía”. Los habitantes decidieron destituir del cargo a Oyagata.