Que tus ojos no te engañen

nelson villacisImagínate si te encontraras a Buda o Jesús barriendo la vereda, de seguro que no los reconocerías; si los encontraras comiendo o en el baño de un restaurante; jugando una partida de billar o naipe.

Si encontrases a Buda o Cristo riéndose a carcajadas con un buen chiste; enseguida tus prejuicios dijeran que ese no puede ser un maestro, porque hace cosas comunes ¿y qué pretendías? ¿Acaso crees que Buda o Jesús no comían, no reían? Un maestro no es lo que hace sino lo que realmente es.
Por ello te dije antes, que con un maestro muerto puedes hacer lo que te dé la gana, los imaginarios priman a la hora de elaborar su imagen y todo ídolo es construido al gusto del creyente antes que basándose en la verdad.
Todas las imágenes de Jesús son falsas y todas las de Buda también. Hay ignorantes que discuten acerca de si Buda era gordo o era flaco. Las imágenes japonesas lo muestran gordo como un luchador de Sumo, mas algunas taiwanesas o coreanas lo muestran flaco como un instructor de artes marciales: pero todo es falso, todo está hecho al gusto de cada cultura. Jesús tiene imagen de europeo, y a pesar que Jesús nació en una región donde casi nunca ha llovido, la nieve se ha convertido en el símbolo universal de la Navidad.
Jesús decía: -Si quieres seguirme, deja a tu padre, deja a tu madre, deja a tus hermanos, deja a tu esposo (a), tú ven y sígueme.
Eso es lo mismo que matar las experiencias ajenas en pos de encontrar tus propias experiencias; tampoco se refiere a que los dejes físicamente, sino a que no hagas devoción ni apegos foráneos, por más que estos se presenten como tus propios parientes.

Nelson Villacís
nelsonvillacis@hotmail.com