Qué hacer con los incendiarios

jose echeverriaEn los últimos años se han incrementado los incendios de los bosques y las montañas, que causa indignación, coraje y deseos de que a los incendiarios les manden al paredón. Ya es hora de que las autoridades prevean antes de cada verano las mejores estrategias para evitar que personas inadaptadas acaben con las pocas reservas de vegetación natural que nos quedan.

Hay que sancionar drásticamente a los delincuentes, por mi parte, votaría a favor de la pena de muerte. Solo así, los mal paridos de la Pachamama pensarían dos veces antes de cometer barbaridades. Si las autoridades no lo hacen, el Complejo volcánico Imbabura, la Warmi y el Taita, que hasta este último día lunes ardían sin dar motivo, tomarán venganza. Los incendiarios acabarán mal. Es más barato prevenir que sofocar un incendio como el causado al Taita Imbabura. Las Juntas Parroquiales deberían organizar grupos de voluntarios “Guardianes de la Montaña”, para que, especialmente en los meses de poca precipitación recorran los sectores más propensos a ser incendiados.
No está por demás, presupuestar un rubro, para pagar, aunque sea simbólicamente, a guardianes del bosque, para que vigilen la montaña.
El 26 de agosto de 2015, escribí en este medio de comunicación la reflexión “Medidas drásticas contra los incendiarios, que incluso el título original fue “Pena de muerte para los incendiarios”; al parecer, como dijo Simón Bolívar: “He arado en el mar”. Los artículos 14, 66 (numeral 27), el 276 (numeral 4) de la Constitución de la República del Ecuador reconoce el derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad y el buen vivir, sumak kawsay. Se declara de interés público la preservación del ambiente, la conservación de los ecosistemas… el Art. 71, señala: “La naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos. Toda persona, comunidad, pueblo o nacionalidad podrá exigir a la autoridad pública el cumplimiento de los derechos de la naturaleza…”

José Echeverría Almeida
joecheve50@yahoo.com