Pueblos Kichwas reciben el año nuevo con ceremonia

Otavalo. El parque Bolívar y la Gruta del Socavón fueron los escenarios perfectos para la celebración del Mushuc Nina (Fuego Nuevo).

Esta ceremonia que evoca la época del florecimiento y del renacer a través del sol, marcó el inicio del nuevo año para los pueblos andinos del país.

Antecedentes. El 21 de marzo acontece el equinoccio de otoño en el hemisferio sur y el de primavera en el hemisferio norte. En Ecuador por estar situado en “el centro del planeta” se lo conoce como Equinoccio de invierno y para el mundo andino, con esto se inicia un nuevo año o el tiempo de volver a nacer y recrear.

“Los taitas antiguos cuentan que se apagaban todos los fogones y durante tres días las comunidades entraban en un proceso de purificación física y espiritual, de limpieza y reflexión”, explica el yachak Guillermo Santillán, quien realizó la ceremonia.

Especialista. Para Fabián Muenala, conocedor de los saberes ancestrales, cada 21 de marzo los pueblos kichwas inician con la celebración del Pawkar Raymi, “Es el tiempo de agradecer por las bondades y generosidad de la Allpa Mama (Madre Tierra) del Inti Tayta (Padre Sol) de Killa Mama (Madre Luna) y de todos los seres de la Naturaleza que aún nos permite vivir en armonía, reciprocidad y equilibrio”.

Organizador. De acuerdo a Rafael Maigua, organizador del Sisay Pacha Raymi, esta fecha es el tiempo de compartir en familia, para reflexionar y actuar.

“Para nosotros es el inicio del nuevo año andino”, puntualizó.

La celebración de la llegada del nuevo año, inició con el ritual en el parque Simón Bolívar.
Guillermo Santillán durante el inicio del Tumarina, ritual que se lo realizó en la Gruta del Socavón, ubicada en el barrio La Florida.
Carmen de la Torre fue una de las personas que llegaron hasta la Gruta del Socavón para ser parte de la ceremonia del Tumarina.
María Ercilia Castañeda, concejal de Otavalo, llegó hasta la Gruta del Socavón para ser parte del Tumarina.