Proyecto de agua potable en Otavalo cada vez más real

Otavalo. La ejecución del Pesillo-Imbabura es la mega obra que se espera para 2019.

Este proyecto contempla la rehabilitación de 52 sistemas de agua potable que benefician a 162 comunidades localizadas en las provincias de Imbabura y Pichincha.

Sello local. En el caso del cantón sarance, 15 comunidades son beneficiarias directas de esta mega obra.

“En el cantón Otavalo, el proyecto beneficia a seis parroquias rurales, incluso a la ciudad; se están realizando los trabajos en los tiempos y plazos establecidos”, destacó Gustavo Pareja, alcalde de Otavalo

Comunidades como San Juan de Ilumán, Carabuela, Bolsa, Sumac Yacu, Espejo, San Rafael, están entre los territorios beneficiados.

Datos técnicos. El caudal de agua que alimentará Pesillo-Imbabura provendrá del proyecto de riego Cayambe-Tabacundo, a través de un túnel de trasvase por el que se canalizarán hasta 700 litros de agua por segundo.

La construcción del Proyecto Pesillo-Imbabura representa una de las mayores intervenciones sanitarias realizadas en la región andina del país, con una inversión que ascenderá a 47,5 millones de dólares, aproximadamente.

Avances. Juan Serrano, presidente del Consejo de Coordinación del proyecto destacó los avances que se han realizado durante este año.

Al momento ya se hizo la intervención en el tratamiento de dos tanques, la nivelación de un área de 4 hectáreas donde se instalará la planta de tratamiento en Olmedo. La obra la ejecuta la empresa Hidalgo-Hidal-go.

Para la fase complementaria estará la ubicación de más tanques, empates, cambios de tuberías, bypass, nuevos medidores y se aplicará un plan de capacitación mediante el apoyo de una firma latinoamericana a un grupo de comuneros para la conformación de la futura empresa, entre otros.

Inversión. De este monto, 31 millones de dólares, equivalentes al 65%, serán aportados directamente por el Gobierno Nacional.

El dinero entregado se lo realizó bajo la figura de fondos no reembolsables y el restante 35%, que corresponde a 16,6 millones de dólares, que serán financiados por los municipios, a través de créditos con el Banco de Desarrollo del Ecuador, según se informó.

En territorio. En septiembre pasado, las autoridades locales junto con Clotilde Boutrolle, directora de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), realizaron un recorrido por la infraestructura.

En aquel momento la funcionaria europea destacó que el apoyo de este país europeo con el Ecuador, data desde 2015.

“El fin es promover un crecimiento verde e inclusivo, apoyando a los Gobiernos Autónomos Descentralizados para el desarrollo de proyectos relacionados con la lucha contra el cambio climático, entre otros”, puntualizó.

El encuentro entre los cooperantes y las autoridades ecuatorianas, concluyó con un recorrido por la obra de ingeniería civil de este proyecto, que contó con el acompañamiento del embajador de Francia en Ecuador, Jean Batiste Chauvin y los senadores franceses Philippe Adnot, Elizabeth Lamure, André Gattolin entre otros.

Se espera que en el año 2019 finalicen los trabajos definitivos.

El Pesillo-Imbabura es una de las obras más esperadas por la comunidad en los últimos años.
La comunidad de La Esperanza de San Roque en el cantón Antonio Ante, será una de la beneficiadas por la ejecución de la obra.