Promesas que no se cumplieron

OTAVALO. Cuando ocurrió el deslave nos ofrecieron  construir una casa. Ha pasado un año y nada, menciona Francisco Perugachi, quien se quedó sin vivienda tras el deslave que ocurrió en la comunidad de Yambiro.

Realidad. Esta misma realidad atraviesa Luis Ernesto Perugachi, quien no tiene donde vivir. La madrugada del 15 de abril de 2011, un alud de lodo, troncos y piedras sepultó la vivienda de dos plantas donde descansaba Carmela Oyagata y sus hijos Bryan Perugachi de 10 años, las niñas Johana Perugachi de 7 años, Clara Perugachi de 5 años y Tatiana de 1 año de edad.  Todos murieron aplastados por los escombros.
A la siguiente semana, un nuevo deslave que ocurrió en este mismo lugar destruyó el hogar de los esposos Perugachi Torres. Doña   María Torres, da gracias de estar con vida, aunque dice que desde la tragedia su vida cambió. Cuando llueve le atacan los nervios y los recuerdos vuelven a su memoria. Perdimos todas nuestras pertenencias. Su esposo Francisco Perugachi, cuenta que ese día estaba trabajando en Imantag. Mi hijo logró salvar a mis dos nietas y rescató a mi esposa que fue enterrada por el lodo mientras hacía una zanja en la ladera para que el agua no caiga a la casa. Eso fue en la tarde, si hubiese ocurrido en la noche no se hubiesen salvado y mi familia estaría muerta, menciona.
Nos llevaron a vivir en la casa comunal ya que las autoridades nos ofrecieron darnos la casa de inmediato, pero pasaron los meses y no hubo respuesta. Con el apoyo de mis hijos poco a poco construimos una pequeña casa.
 
No hay recursos. Luis Sánchez, del MIDUVI mencionó que no se ha realizado la construcción de las viviendas porque los recursos económicos aún no han llegado. Además el gobierno municipal aún no ha entregado la resolución donde consta la dotación del terreno a las familias a reubicar.