Profesores explotados

Todo trabajo, por más humilde que sea, es digno. “Trabajar es alabar a Dios”, decía Juan Montalvo. Mi mayor respeto a las y los trabajadores del Ecuador y el mundo, desde el sencillo jornalero, hasta el famoso académico. Toda profesión requiere de una preparación previa, la que puede obtenerse a través de estudios en centros especializados o, a partir de la experiencia propia o asistida. Los mejores salarios, corresponden a quienes tienen mayores niveles de preparación académica: por ejemplo, la consulta a un médico general cuesta 5 dólares o menos; mientras que la consulta a un médico especialista, 25 dólares o más.

Esta lógica, en el caso de algunos profesionales, no se aplica para nada. Resulta que, en el país del ‘buen vivir’, un licenciado en Ciencias de la Educación, que obtuvo su título luego de estudiar cuatro años en la universidad; si por suerte logra un contrato para trabajar en una escuela o en un colegio, apenas ganará 400 dólares (laborando 40 horas semanales). Pero ni siquiera recibirá los 400 dolaritos ‘líquidos’, sino, apenas 355, por el descuento que va a parar al Seguro Social. ¿Sabía usted, que la ‘canasta familiar básica’ en nuestro país, está en 559 dolarotes? ¡Un licenciado contratado, ni siquiera gana lo que cuesta la canasta básica! Eso no es todo, el 25 de mayo de este año, el Ministerio de Relaciones Laborales, emitió la Resolución 154-MRL-2011 (en la que califica a obreros y servidores de la Presidencia de la República), donde, entre otras, asigna las siguientes remuneraciones: secretaria, 1600 dólares; chofer, 835 dólares; cocinero, 762 dólares; albañil, 695 dólares; guardián, 620 dólares; lavandera, 620 dólares. ¡Bien por ellos!, pero, qué pena, que mientras ‘la revolución ciudadana avanza’, un licenciado gane menos que la respetable lavandera de Carondelet. 

David Ruiz Sevilla

davidruizsevilla@hotmail.com