Productos naturales sin certificación, un riesgo

Ibarra. La muerte en Colombia de un menor de edad debido a la ingesta de un purgante conocido como Quenopodio, hace un llamado a la reflexión sobre las ventas de productos naturales y medicamentos que ponen en riesgo la integridad de las personas que los adquieren en las calles y buses.

Permiso para la venta. María Dolores Machado, coordinadora Zonal 1 de ARCSA, comenta que como Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria realizan el control en establecimientos autorizados. La persona que desea vender productos que son regularizados por la agencia en locales como farmacias, tiendas naturistas o supermercados deben solicitar un permiso de funcionamiento y su obligación es vender con registro sanitario para el caso de los medicamentos o productos naturales, ya que para los alimenticios o de uso personal como cosméticos se necesita una notificación sanitaria.

Control a etiquetas. Se realiza un control del producto primero en lo que corresponde al etiquetado para verificar que el registro sanitario sea ecuatoriano, fechas de caducidad y elaboración. Todos estos datos se verifican en el sistema que maneja la ARCSA pero también los ciudadanos pueden acceder a la información a través del ARCSA móvil, una aplicación que maneja todos los datos con el fin de verificar, por ejemplo, si un registro sanitario es genuino o si está caducado.

Muestreo. La coordinadora explica que en algunos casos también se realiza un muestreo para los análisis de laboratorio para verificar que las especificaciones que maneja ese producto sean las reales y que se cumplan según lo que se detalló para obtener el permiso de venta.

Además también existe una corroboración en la Ficha de Estabilidad que corresponde a las fechas de caducidad.

Plantas o distribuidoras. Además, ARCSA tiene un registro de plantas o distribuidoras que almacenan y hacen llegar los productos, aquí se controla también la forma de transportación, almacenamiento, medidas higiénico sanitarias ,etc.

Es decir, el control es exhaustivo con la finalidad de garantizar que los productos son manejados de la forma correcta.

Un llamado. “La gente también puede cuidarse a sí misma. Nosotros tenemos nuestra acción en las plantas procesadoras, en los establecimientos, pero la gente también tiene que adquirir conciencia para obtener sus productos en establecimientos regulados. Se ha dado cosas en que ciertos medicamentos de marcas, que son muy costosos se venden por vía online y a mitad de precio pero resulta que son falsificados. Por eso, por favor, mucho cuidado”, enfatizó Machado.

Testimonio. Es importante recordar que los productos sin registro sanitario pueden contener ingredientes que ponen en riesgo la salud de quienes los consumen.

Leticia Romo es una ciudadana que desarrolló una alergia que casi le cuesta la vida.

“Tenía problemas de circulación y un día un señor me vendió en un bus unas gotas que mejoraban supuestamente esa condición. Al tercer día mi cuerpo se llenó de ronchas y cuando fui al hospital detectaron que tenía alergia. Era tan grave que si no iba a tiempo tal vez no estaría para contarlo”, comparte esta ciudadana.

Es por eso que la coordinadora del ARCSA reiteró que si una persona vende estos productos en un bus o en la calle probablemente sea porque tienen alguna ilegalidad. “Casi seguro será un producto que no esté certificado. Muchos vendedores pueden ser charlatanes”, finalizó.

La mayoría de los productos sin certificación son vendidos en los transportes públicos y en las calles.