Eduard Spranger, primera institución particular en retornar a clases en Ibarra

Con el slogan: “Spranger seguros, juntos retornamos, todos nos cuidamos”, la Escuela de Educación Básica Particular Eduard Spranger arrancó el retorno progresivo a clases presenciales.

El pasado viernes, esta institución se convirtió en el primer plantel particular de la capital imbabureña en regresar de manera paulatina a las clases presenciales. Pero para lograr este objetivo, tuvieron que realizar una serie de trámites y cumplir con varios requerimientos, ya que la emergencia sanitaria producto del Covid-19 aún continúa.

“Nosotros hemos sido notificados de manera oficial por parte del Ministerio de Educación como la primera escuela particular autorizada para la reapertura progresiva a clases presenciales. Recibimos esta nominación con mucha complacencia, pero, a la vez, como mucha responsabilidad, pues todo ello conlleva un estricto cumplimiento en todos los protocolos y lineamientos que hemos establecido”, dijo Flor María Narváez, directora del plantel.

La autoridad de la institución también explicó que, antes de que el regreso se dé, personal del Comité de Operaciones de Emergencia a nivel cantonal y del Ministerio de Educación, realizaron más de una inspección a las instalaciones de la escuela. “Cabe recalcar que ingresarán únicamente los estudiantes que cuentan con la respectiva autorización de sus representantes para este retorno de forma libre y voluntaria”, añadió Flor María Narváez.

El primer punto importante es cumplir con las normas de bioseguridad. Desde el ingreso a la institución, los estudiantes son desinfectados e ingresan a las aulas en fila y mantenido el respectivo distanciamiento.

En las aulas, también se respeta el distanciamiento y los alumnos utilizan sus respectivas mascarillas, en algunos casos, usan doble cubre boca. Una vez que terminan con una de sus clases, los educandos abandonan esa área y se trasladan a otra aula para recibir la siguiente clase, pero el espacio que dejaron inmediatamente es desinfectado.

Como parte de las nuevas reglas está que, al interior de la institución, el contacto para saludar con la mano, sea un estrechón de manos, un choque, o juntando los puños, está prohibido. Ellos crearon su propio saludo. Incluso, en los exteriores de cada una de las aulas, están pegadas varias hojas donde se indica lo que deben y lo que no deben hacer. 10 estudiantes del octavo año de educación básica formaron parte del primer día del regreso a las clases presenciales. Ellos, durante la jornada que duró hasta las 10:00, recibieron dos clases: matemáticas y lengua y literatura.

Para Matías Navarrete, estudiante de 12 años, fue bueno volver a las aulas luego 15 meses. “Me siento contento y emocionado. En todo este tiempo, veo que más de un compañero ha crecido en su estatura”, dijo Matías.