Primera Guerra Mundial: 100 años

david ruizTodo empezó el 28 de junio de 1914, con el asesinato del príncipe heredero de Austria, Francisco Fernando, en la población de Sarajevo, por un estudiante serbio. El paso definitivo hacia la guerra se dio tras el ultimátum de Austria a Serbia. El disparador de la generalización del conflicto tuvo lugar cuando Rusia decretó la movilización general en defensa de Serbia, el 30 de julio. Como respuesta, el 4 de agosto se produjo una secuencia de declaraciones de guerra entre los principales países europeos.

Se integraron dos bandos: uno formado por Alemania y el imperio austrohúngaro, al que luego se adhirieron Bulgaria y el imperio otomano; y otro formado por Gran Bretaña, Rusia, Francia, Bélgica y Serbia, al que se incorporaron posteriormente Estados Unidos, Italia, Rumania, Grecia y Portugal. La contienda fue larga y cruenta. Fueron cuatro largos años de combates, donde se emplearon por primera vez avances tecnológicos, tales como submarinos, aviones, gases tóxicos, tanques, etc. Los principales escenarios de la guerra fueron el noroeste de Francia, en el frente oriental y en el norte de Italia. Otro frente fue la lucha en el mar, donde Alemania, por su inferioridad respecto a Gran Bretaña, optó por la guerra submarina.
Al final de la guerra, los alemanes firmaron con Rusia el Tratado de Brest-Litovsk (1918), lo que les permitió trasladar sus tropas al oeste. Como respuesta, los aliados organizaron una ofensiva en todos los frentes. Los imperios centrales no pudieron resistir y se rindieron: primero Turquía, después Austria y finalmente Alemania, tras la abdicación del káiser Guillermo II. El 11 de noviembre de 1918, se firmó el armisticio en Rethondes. La guerra había terminado.
El mapa político de Europa no volvió a ser el mismo. De los 61 millones de personas movilizadas en la Primera Guerra Mundial, 10 millones murieron, 21 millones resultaron heridas, y 7,7 millones desaparecieron o fueron hechas prisioneras.
Este fue el bautizo de sangre de la humanidad. Pero no hubo escarmiento, en 1939, empezaría una nueva conflagración mundial, más absurda y trágica que la primera.

David Ruiz Sevilla
davidruizsevilla@hotmail.com