Primer día

Cualquiera sea el resultado del proceso eleccionario que se cumplió ayer en todo el país, este debería ser el primer día de la nueva administración. Reelectos, o noveles en las artes del servicio público, no pueden, no deben esperar al 24 de mayo para, solo entonces, comenzar a adoptar decisiones que garanticen cumplir estrictamente lo que se comprometieron con el electorado.

Estos 60 días son claves para quienes acceden al poder local o seccional. Significa que deben sentar los fundamentos, definir las políticas que aplicarán en la que será su gestión administrativa de los próximos años, y asegurar que se cumpla. Son dos meses de planificación y trabajo, no un “período vacacional, de recuperación de la campaña”. Al contrario, podrían ser de preparación intensa para que el día de la posesión se demuestre que todo está listo, nada dejado a la improvisación y al azar. Tarea impostergable, definir con responsabilidad, sin compromisos previos, el equipo de alto nivel que acompañe la gestión en el nuevo período. Porque equipos mediocres, no preparados, nacidos de la urgencia de pagar favores electorales, o equipos que buscan una compensación de su inversión económica o del apoyo en la campaña, solo producen resultados mediocres y fracaso administrativo. Los ejemplos sobran. Quiera Dios que en el próximo período tengamos cabildos con ciudadanos comprometidos con la ciudad, no “guaguas alcaldes” que buscan proyección electoral , y autoridades dispuestas a escuchar y servir.