Prevenir la trata de personas

Uno de los fenómenos del mundo moderno que es denunciado por los organismos internacionales en defensa de la dignidad de la persona humana es la trata de personas el Papa Francisco en algunas alocuciones manifiesta su preocupación y a la vez exhorta a combatir este mal social. El tipo de trata de seres humanos más extendido es el que tiene como finalidad la explotación sexual y afecta principalmente a mujeres y niñas.

Con unos beneficios estimados de 3.000 millones de dólares al año, este delito es uno de los negocios más lucrativos en Europa y otros países.

El Papa colocó el dedo en la llaga. “Nuestro tiempo ha marcado un crecimiento del individualismo y del egocentrismo, actitudes que tienden a considerar a los demás desde una perspectiva meramente utilitarista, hedonista, materialista y consumista donde se cosifica la dignidad de la mujer, atribuyéndoles valor según criterios de conveniencia y de provecho personal. La trata daña gravemente a la humanidad en su conjunto, lacerando la familia humana y el Cuerpo de Cristo. La trata –prosiguió el Papa – constituye una injustificable violación de la libertad y de la dignidad de las víctimas, dimensiones constitutivas del ser humano querido y creado por Dios. Por ello debe considerarse un crimen contra la humanidad. El Papa reveló que “se ha hecho mucho y se está haciendo, pero queda mucho por hacer”. Una frase que encierra lo complejo del fenómeno.