Preocupación en Ibarra

Más allá de si es histórico o no el hecho de que una dama haya ganado una representación cantonal por primera vez en Ibarra, está el interés de todos, de que esa confianza depositada en las urnas debía ser respondida con creces en función del desarrollo del cantón. Penosamente, la falta de un proyecto de ciudad, hace ver que la improvisación es una de las características de la actual administración. Los ciudadanos no lo sienten por ella, sino por la ciudad que requiere de urgencia opciones y gestiones para cambiar las realidades en muchos aspectos. Eso, en ocho meses, no está ocurriendo. La autoridad municipal se ha abierto muchos frentes de conflicto que observan su mandato y como respuesta -equivocada por cierto- no hay asimilación de sus errores, ni la aclaración de temas críticos y solución de problemas, sino la pretendida desviación de la atención ciudadana hacia la confrontación y el escándalo. Ibarra está preocupada.