Pregunta inadecuada

nelson villacisAlgún discípulo preguntó a su maestro Zen: < ¿Maestro debo leer los libros sagrados o no? > la respuesta del Zen es la más extraordinaria y lúcida que he escuchado, el Zen dijo: – Los libros sagrados son como los más vívidos jardines y siempre están colmados de aromas y flores, ve y da un paseo por ellos – Esta respuesta es muy consciente, pues no le dice a su discípulo lo que debe hacer, sino como entrar en el camino de aquello que le permita ser.

Cuando uno sale de paseo, el motivo es disfrutar, pasarla bien y ello es lo que vuelve sagrada a una experiencia. Un libro es para dar un paseo, mas no para quedarse a vivir en él; porque cuando haces de una letra tu morada, entras en el dogma y la ceguera. Si pones tu fe en algo ajeno, te olvidas de ti mismo; te centras en la instrucción y olvidas la experiencia.
Las instrucciones facilitan las cosas, pero complican el camino. Facilitan porque ya te dan el manual, ya no tienes que pensar por ti mismo, solo obedecer el esquema que otro ha diseñado; y te digo que complican el camino, porque te haces dependiente, pierdes creatividad y anulas tu inteligencia; ya no decides por ti mismo, solo obras en base al diseño previo, no hay lugar para la espontaneidad.
Un ser humano eficiente trabaja como una máquina, como un reloj suizo; pero no se centra en su propia consciencia. Un ser eficiente se hace competitivo, mas no competente; siempre la soberbia, el ego quieren llevarle más lejos que los otros, se siente único, irrepetible, diferente.  La vida nos muestra las mismas oportunidades a todos, solo que por vivir con los ojos interiores cerrados, las dejamos pasar y no las vemos. Los perros cuando son cachorros abren sus ojos a los quince días de nacidos, pero hay seres humanos que no los abren nunca, o mejor dicho, su parpadeo es mecánico, nunca están conscientes de ello; la vida transcurre cada vez que sus párpados se cierran.

Nelson Villacís
nelsonvillacis@hotmail.com