Privados de libertad rinden un homenaje a Ibarra en sus fiestas

Utilizando un sinnúmero de colores en acrílico y trabajando contrarreloj, encontramos a las personas privadas de libertad, en el segundo patio del Centro de Rehabilitación Social de Ibarra.
Seis pinturas fueron seleccionadas para participar en el II Concurso de Murales en honor al aniversario 414 de la Fundación de Ibarra.

Todos los participantes coincidieron en que no son parte del concurso por ganar un premio, sino por festejar a su ciudad y embellecer el patio del que, por diferentes motivos, se ha convertido en su hogar.

En total son 18 PPL los que trabajan arduamente, seis de ellos son los responsables de hacer grandes lienzos en las paredes del lugar, y los otros 12 son sus ayudantes. Entre todos concursan para llegar a la final y además de ganar, ser aplaudidos por sus compañeros de celda, que son quienes les admiran mientras pintan sus artes.

Jaime Yacelga, director del centro carcelario, manifestó que se hizo una convocatoria a los líderes de las celdas para que cada uno busque a las personas que tengan capacidades para realizar murales.

“Más de 20 propuestas fueron sometidas a un análisis y se seleccionaron seis bocetos, que van a participar para premiar a los tres primeros lugares. Las bases fueron apuntar al 28 de septiembre, como fecha histórica para Ibarra. Es una manera de buscar y encontrar personas con potencialidades artísticas, sacarles de su encierro y que expresen, en las paredes, sus capacidades de talento. A ellos les alegra que les tomen en cuenta y participar en estas actividades, que les mantiene ocupados de su situación jurídica”, dijo Yacelga.

Los pintores elegidos representan: tres a la celda 2, dos a la celda Atenuados Altos y uno a la celda 6. Luis R., de 22 años, representa a la celda 2, comentó que su mural está inspirado en el ferrocarril. “Estas son actividades fructíferas y hacen que uno no se desespere por salir, nos mantiene la mente ocupada y es interesante porque aquí hay mucho talento y se debe destacar”, mencionó.

Por su parte, Dario T., de 40 años, de la celda 6 y está pintando al Arcángel San Miguel, protector de la urbe. “Tardé 10 días en realizar el boceto. Para mí la rehabilitación consiste en que uno pase con la mente ocupada, haciendo talleres y dibujos, que además nos benefician con certificados. Usé pinturas de colores básicos: azul, rojo, dorado y amarillo, aún no dicen cuáles son los premios, pero uno concursa por lo que le gusta hacer, no por ganar”, aseguró.

Mientras que, Carlos S., de 39 años, que además es escultor oriundo de San Antonio, se inspiró en la Basílica de Ibarra, representando a la celda 2.

“Usamos sólo acrílico, entre mi compañero y yo. Soy artesano, me dedicaba a hacer muebles mientras estaba en libertad, estudié en el Instituto Daniel Reyes y este concurso nos permite realizarnos como personas”, agregó el interno.