Por el cambio

Tras conocer los resultados de las elecciones del pasado 24 de marzo, los comentarios más variados, buscan interpretar las motivaciones del electorado y encontrar una respuesta a la pregunta ¿qué hay detrás de esa elección? Es probable que similar interrogante se la planteen otros cantones imbabureños. Pero las respuestas no serán las mismas. Escapan a la uniformidad. Las explicaciones del comportamiento ciudadano tienen razones diferentes. Cuando los electores ibarreños escogen a una joven mujer y le encargan liderar la alcaldía de la ciudad, la pregunta no debería ser ¿por qué lo hicieron? sino qué esperan de ella. En transparencia, en honestidad. Cuál será su gestión para comenzar a transformar a Ibarra que parece marchar, desde hace años, en el propio terreno. Que no encuentra un norte, ajena a una visión moderna del desarrollo. Ibarra, que en generación de trabajo y empleo, en movilidad, en reafirmación como destino turístico, etc. ha sido superada ampliamente por otras urbes, requiere, con urgencia, un proyecto de ciudad. Un plan que defina su futuro. Ciudad con identidad, que defiende su patrimonio, que ofrece seguridad, posibilidad de trabajo y desarrollo personal a todos sus ciudadanos. Urbe dinámica, competitiva, planificada técnicamente y con una hoja de ruta para los próximos 25, 30 o 50 años. Esa debería ser la tarea de la nueva administración. Queremos una ciudad con liderazgo, que asume los cambios, y los retos del siglo XXI, Una Ibarra para hoy y mañana.