‘Ponemos de parte para no derrumbarnos’, dice esposa de Paúl Rivas, uno de los tres secuestrados

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Quito.- El último mensaje directo que Yadira Aguagallo recibió de su esposo Paúl Rivas fue el lunes 26 de marzo entre las 08:00 y 08:15. Le dijo que salían del hotel y que con sus compañeros se dirigían a realizar la cobertura en Mataje, zona de la frontera norte, ubicada en Esmeraldas.  

El fotoperiodista Paúl Rivas, el periodista Javier Ortega y el conductor de diario Comercio, Efraín Segarra, aquel lunes fueron secuestrados.  

Yadira Aguagallo, esposa de Paúl Rivas, en un diálogo con EL NORTE, enfatiza que asimilar esta situación ha tomado un tiempo y que ponen de parte para no derrumbarse.

“Estos siete días ha sido para nosotros la peor semana de nuestras vidas, una pesadilla que no la deseamos a nadie”, precisa. Agradecen las muestras de solidaridad en las diferentes vigilias de los comunicadores porque sienten que no están solos. “Este llamado es a la sociedad ecuatoriana, porque no es una problemática del periodismo, es una problemática nacional; agradecemos las muestras de los colegas periodísticas y pedimos al resto de la sociedad civil que se nos una, porque esta tiene que ser una causa común”.

Paúl y Yadira llevan juntos cuatro años. Él tiene una hija de su primer matrimonio, Carolina, de 20 años, que ha logrado tomar lo que está pasando con la mayor calma posible. “Su actitud ha sido ejemplar, confiando en las autoridades y en que sus padre pueda ser liberado pronto”.

“Estamos seguros en el que Estado ecuatoriano no va a escatimar ningún esfuerzo y que va a desplegar todo su contingente para lograr la liberación de Paúl, Javier y Efraín”, afirma Yadira. Sobre la información emitida por el diario colombiano El Tiempo, de la presunta liberación, Yadira manifiesta que se llenó de incertidumbre. “Lo vimos en redes sociales, rogamos que fuese cierto, que El Tiempo tuviera la razón. El ministro Navas pidió que nos calmemos y lamentablemente, con todo el dolor del alma, no ha sido posible confirmar ni saber las razones que tuvo El Tiempo para realizar esa publicación”. Un video en el que aparecen los tres secuestrados constituye la prueba de vida. Fue observado el jueves pasado por un representante familiar dentro del comité de crisis.


“Nos ha transmitido esa tranquilidad, saber que están vivos, que los tratan bien y que están bien. Sin embargo, eso por ahora  nos calma, pero nuestra búsqueda de la información será constante y no vamos a dejar de luchar por pedir para quienes los tengan nos los devuelvan, por favor”.

Cuando vuelva a ver a Paúl, Yadira lo primero que le dirá es que se sienta orgulloso de su madre, de su hija, de sus hermanos y de sus compañeros periodistas que no han claudicado, que no han bajado los brazos para pedir su liberación.