Polo Carrera, campeón y leyenda nacional

Al hablar de fútbol nacional siempre se nombrará a glorias del deporte como Alex Aguinaga, Agustín Delgado, Iván Kaviedes, Édison Méndez y varios futbolistas ecuatorianos que marcaron la historia, pero en la década de los sesenta y setenta la figura en el balompié nacional era Polo Carrera Velasteguí.

A los 8 años Polo sufrió un accidente jugando con dardos que lo dejó sin visión del ojo derecho, sin embargo, esto no lo detuvo en su exitosa carrera deportiva. Logró debutar con 15 años en Liga de Quito, en aquel encuentro anotó dos goles para que Liga remonte y gane 4-2.

Varios equipos pudieron contar con la presencia de Polo en sus plantillas, principalmente los capitalinos. El equipo en el que más tiempo se desempeñó fue Liga de Quito, donde debutó y se retiró.

También tuvo un paso en 1966 por Fluminense de Brasil y en las temporadas de 1968-1969 por Peñarol, donde fue compañero de Alberto Spencer. Polo jugó desde 1960 y se retiró en 1984, cumpliendo 24 años de carrera, una vigencia importante para la época.

“Me llaman cuando Liga estaba a punto del descenso en 1990. Logré hacer un grupo humano importante y unido, ellos se sintieron más profesionales y respaldados por la directiva con mi llegada.

Logramos conseguir el campeonato frente al Barcelona subcampeón de la Copa Libertadores”, mencionó Polo. De aquel torneo, destacó dos anécdotas. La primera en el traslado hacia Ambato para disputar un partido contra Macará.

Polo había gestionado el viaje en automóviles Mercedes-Benz para que el equipo se motive y se sienta importante. La segunda en la víspera de la final contra Barcelona, en esta ocasión Polo decidió que los jugadores no se concentren, sino que pasen la noche en casa.

Esto con el objetivo de que su familia sea el mayor estímulo para el último partido del campeonato. Polo cuenta que, “el domingo en el desayuno se les notaba la alegría, les pregunté y resulta que padres, esposas e hijos habían sido los mejores motivadores. En menos de 15 minutos ya estábamos ganando el partido”.

El presente de la selección ecuatoriana es complejo, tendrá que afrontar las Eliminatorias Sudamericanas con un director técnico contratado recientemente. Polo concuerda en la dificultad que representa para Gustavo Alfaro no haber tenido suficiente tiempo previo a los partidos con Argentina y Uruguay.

Manifestó que “Ecuador tiene más cosas de ganar que de perder, si se pierde con un resultado abultado no va a ser culpa del entrenador, ni de los jugadores. Otra cosa sería si hubieran tenido unos 3 o 4 meses de preparación y entrenamiento juntos”.