Policías muertos por inhalar gases de patrullero recibieron honores

Los policías Milton Rivadeneira Salazar y Aníbal Flores Flores fueron encontrados muertos dentro de la cabina de un patrullero. Se conoce que los hoy occisos era oriundos de Esmeraldas. Los uniformados trabajaban en la parroquia rural Vuelta Larga, en el sur de la Provincia Verde.

Ellos debían presentarse a las 08:00 para el relevo en el Comando de Policía. Freddy Burbano, jefe de la subzona Esmeraldas, dijo que el patrullero estaba encendido y que se los encontró con un fuerte olor a monóxido de carbono.

Burbano declaró que los policías estaban asignados a la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) Vuelta Larga 1, Esmeraldas. Como parte de su trabajo tenían que hacer patrullajes en el lugar.

Indicó Burbano que hasta las 5:00 del pasado 13 de diciembre los uniformados se reportaron al ECU 9-1-1. Lo que se presume es que después de esa hora y producto del cansancio de la jornada se fueron a descansar dentro del patrullero.

Manifestó el jefe policial que los uniformados no se presentaron a la formación ni contestaron a los llamados del ECU 9-1-1. Lo que se presume es que mientras descansaban habrían inhalado el mortal monóxido de carbono lo que les habría causado la muerte, dijo.

Samuel Zurita, ciudadano, vio un patrullero cerca de su propiedad, en el sitio Baldoré.

El adulto mayor siguió caminando y al ver otro patrullero les comentó lo que había visto. Los uniformados acudieron al sitio y descubrieron a su compañeros fallecidos.

Cuando llegó una ambulancia, el paramédico Cleidy Caicedo confirmó el deceso de los agentes.

Según la información preliminar, se presume que los fallecimientos ocurrieron por la inhalación de gases del motor.  El fiscal de turno Luis Castillo Haro ordenó el levantamiento de los cadáveres y su traslado al Centro Forense de Esmeraldas.

El monóxido de carbono (CO) es un gas sin olor ni color pero muy peligroso. Puede causar súbitamente una enfermedad y la muerte. El CO se encuentra en el humo de la combustión, como lo es el expulsado por automóviles y camiones, candelabros, estufas, fogones de gas y sistemas de calefacción.

El CO proveniente de estos humos puede acumularse en lugares que no tienen una buena circulación de aire fresco.

En agosto de este año dos policías también fueron encontrados sin vida en el interior de un patrullero en la cooperativa Valle de los Geranios, en el sector de Pascuales, norte de Guayaquil.