Policías hicieron requisa en la cárcel

IBARRA. A la media noche, justo en lo mejor del sueño, 230 policías les tomaron por sorpresa a los privados de su libertad y a los guías penitenciarios de Ibarra. Los uniformados hicieron una requisa y encontraron cuchillos de 30 centímetros, droga, teléfonos celulares y hasta un martillo.

 La requisa. Las celdas se abrían una a una y algunos internos protestaban inconformes con la “requisa sorpresa”. Sin embargo los 439 privados de su libertad, fueron agrupados en uno de los patios , mientras los gendarmes de todos los servicios policiales, revisaban cada uno de los “cambuches” (cajones de madera con una cama dentro) e iban encontrando droga, cuchillos, teléfonos móviles, tijeras y más objetos prohibidos para los internos.

Uno de los uniformados que pidió reserva en su identidad dijo: “Al interior del Centro de Rehabilitación Social, se sentía un ambiente de tensión, con un olor penetrante, incómodo e insoportable.

Los internos protestaban mientras eran vigilados por mis compañeros, mientras los demás revisábamos cada rincón de las celdas e íbamos encontrando objetos prohibidos para ellos. Los canes amaestrados localizaron droga bajo las camas, entre los colchones, en orificios de las paredes, en los baños y luego fueron apareciendo los cuchillos de diferentes tamaños, teléfonos y mas”…

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 Trabajo de seguridad. El mayor de Policía, Marlon Jiménez, jefe del operativo, informó que luego de cumplir una disposición a nivel nacional organizaron el operativo y resaltó que todos los objetos incautados son totalmente prohibidos en una cárcel. Particularmente los teléfonos, puesto que a través de ellos “se cometen muchos actos delictivos tanto internos como externos”.

Jiménez explicó que, usualmente, estos objetos entran al centro penitenciario, a través de los familiares que visitan a los reos.

Además recalcó que las revisiones a las visitas son de total responsabilidad de los guías penitenciarios, ya que la Policía solo tiene la responsabilidad de resguardar las afueras de la cárcel.

La “requisa sorpresa”, duró dos horas y luego de recoger todos los objetos y sustancias incautadas, los 230 policías abandonaron el Centro de Rehabilitación Social, abordaron buses y patrulleros y luego de poco tiempo todo quedó en silencio.