Poema de amor a Atuntaqui

Como un legado a la ciudad de Atuntaqui, del Cantón Antonio Ante, ha quedado este poema, escrito el 14 de febrero de 2013.

/Ciudad inclinada/ en las faldas del Taita Imbabura. / Rincón de amor de nuestros padres y abuelos. / Cómo no evocar sus calles y casas multicolores/ y recordar a los tiempos de sembrío y de la cosecha, / la cocina de leña y la carne ahumada junto al fogón, / que tiene la historia de su fortaleza/ y de los más grandes guerreros: / Cacha y su hija: Paccha, / luchadores por la heredad/ de los imbayas y caranquis/ cuyas almas están en las tolas/ y en el aire de nuestra tierra natal,/ en la tierra heroica de los años de guerra./ Tus hijos: se convirtieron en arrieros,/ en halcones de la serranía./ Hemos logrado ahora:/ la ciudad industrial,/ de artistas y artesanos,/ cuna de los forjadores del futuro,/ que ha inspirado nuestro amor al terruño/ porque añoramos volver a vivir en la casa de nuestros padres.

El poeta de la Provincia de Cañar, Oswaldo Bustos Azuero, sobre este poema, manifiesta lo siguiente: “el autor encuentra símbolos y significados de lo étnico e histórico, provocadores de la memoria colectiva, (Poema de amor a Atuntaqui); es cantor de geografías irisadas de mieses y gentes (Atuntaqui), con estilo sobrio pero con generosidad de fruto maduro, el poeta Luis Rivadeneira Játiva va poniendo en la vida de pueblos y gentes su mano real y mágica, como pendonero del tiempo y la memoria”.