Pocas amas de casa son afiliadas

IBARRA. La labor de Yajaira Cifuentes, como ama de casa, inicia a las 06:00 y termina a las 22:00.
Ella espera que su esposo la afilie al seguro social para obtener el beneficio de la atención médica.
Diariamente, Yajaira dedica 16 horas al cuidado de su hija Valentina y al  trabajo en el hogar, que no es remunerado, pero desde hace 4 años, con la nueva Constitución, es considerado como una labor productiva.
Cree que la afiliación al IESS para las amas de casa es positiva, especialmente para acceder a los servicios médicos.

Voluntad. Al momento, la afiliación al seguro social para las amas de casa, es un tema eminentemente voluntario.
El director del IESS en Imbabura, Vicente Muñoz Herrería, explicó que a raíz de la  nueva resolución 357 se determina que el empleado activo puede afiliar a su esposa, cónyuge o conviviente.
“Tenemos que decir con mucha preocupación que, dentro del estamento de las normatizaciones económicas, a la mujer, a la trabajadora del hogar, a la ama de casa, le consideran como un grupo inactivo, cuando el rol que cumple una mujer es extraordinariamente agotador; se levanta temprano, administra el hogar, revisa las tareas escolares; nunca deberíamos considerarla como un ente inactivo…”, enfatizó.

Sobre el aporte. El porcentaje para la aportación de la ama de casa es del 3,41 por ciento de la remuneración total del esposo para que su pareja reciba la atención integral en salud.
Por ejemplo, si una persona recibe una remuneración mensual de 600 dólares, el aporte para la seguridad social de su esposa sería de 20,46 dólares.
En caso que el esposo gane el sueldo básico de 292 dólares la aportación mensual para su esposa será de 9,95 dólares.

De la voluntad, a la obligación. Al momento, el proceso de la afiliación a la esposa es voluntario, pero la reforma a la Ley de Seguridad Social contempla que sea una oblicación y política del Estado, con apoyo del esposo, situación que al momento es analizada.
En un anterior enlace sabatino, el presidente Correa afirmó que el Gobierno prepara reformas para que se establezca la obligación del cónyuge (hombre o mujer) que trabaja, para la afiliación de su pareja que se dedica a los quehaceres domésticos.
De acuerdo a información publicada en Diario El Telégrafo,  en Ecuador solo      1 104 amas de casa disfrutan de la afiliación al seguro social y pueden acceder a la atención médica.
Muñoz Herrería opinó que la cifra actual de las afiliadas por sus esposos es baja, en consideración al número de afiliados a nivel nacional, que supera el millón de personas.
Los beneficios para la ama de casa son exclusivamente en salud, dentro de lo que tiene que ver atención de  promoción, prevención, curación y rehabilitación.
Las amas de casa podrán acceder al servicio de salud, luego de tres meses de aportes.
En caso de que sufra un accidente o padezca una enfermedad grave, la persona tiene derecho a la atención médica, desde el primer día de la afiliación.
El Art. 369 de la Constitución establece que “las prestaciones para las personas que realizan trabajo doméstico no remunerado se financiarán con aportes y contribuciones del Estado”.