Piscina Olímpica de Ibarra corre el riesgo de cerrar definitivamente

Ibarra. Un total de 11 mil dólares mensuales es la cantidad de dinero que requiere la Federación deportiva de Imbabura para mantener funcionando la Piscina Olímpica de la ciudad, que desde 1978 ha albergado a miles de deportistas locales.

Actualmente su futuro es incierto y los deportistas se mantienen a la expectativa de poder contar con este escenario en el 2020.

La primera alerta se dió el pasado 15 de diciembre cuando se anunció el cierre de sus instalaciones debido a que ya no se contaba con el combustible que sirve para calentar el agua.

El 2019, la reducción de casi 200 mil dólares en el presupuesto anual y el incrementó de 1 a 2,65 dólares en el diesel para los calderos “obligaron” a Frethman Gomezjurado, presidente de la Federación Deportiva de Imbabura (FDI) a tomar la decisión de devolver la competencia de este espacio al Gobierno Provincial.

La autoridad. Los resultados obtenidos en la disciplina de la natación versus el alto costo de mantener una

piscina no es recíproco para Gomezjurado . “Como exnadador no queremos que se cierre, pero la situación económica hace imposible seguir manteniendo la piscina en las mismas condiciones que ha tenido durante los cuatro años de su primer periodo.

Habló además que han mantenido reuniones con el prefecto de Imbabura Pablo Jurado, para presentarle un proyecto para mantener funcionando la piscina, pero no han tenido una respuesta concreta.

Los deportistas. Geovanny Cevallos, padre de familia de Tomás, nadador ibarreño, considera que esta decisión de cerrar la piscina sería un retroceso para el deporte imbabureño. “No podemos esperar resultados si no se busca invertir y apoyar este deporte, que actualmente se ha incrementado en las categorías juveniles”.

En tanto, Oscar Jara, representante ibarreño en tria-tlón lamentó que no se haya consolidado un proyecto sostenible para mantener la piscina donde a diario ellos se entrenan.