2 000 pintas de sangre en seis meses fueron donadas en Imbabura

IBARRA.- Doña María del Carmen Chalacán, de 62 años de edad, llegó ayer a las instalaciones de la Cruz Roja Junta Provincial de Imbabura con un solo objetivo: donar sangre. Lo hizo en el ocaso de junio, donde la institución celebra el mes del donante.

Doña María del Carmen explicó que nació en el cantón Montúfar (Carchi), pero, en la actualidad reside en la parroquia San Vicente de Pusir (Bolívar-Carchi). Sin embargo, se dio tiempo para viajar hasta la capital imbabureña y donar parte de su líquido vital.

La ciudadana mencionó que, en varias ocasiones, ha donado sangre porque le nace hacerlo. Por ejemplo, anteriormente también lo ha hecho en Quito.

“Creo que todos deberíamos donar un poquito de nuestra sangre, ya que también es un acto de solidaridad con el prójimo”, mencionó doña Carmen.

Magdalena Vega es quien está a cargo del Centro de Recolecta de Sangre de la Cruz Roja Ecuatoriana Junta Provincial de Imbabura.

Ella explicó que durante todo junio, que es el mes del donante de sangre, realizaron una campaña de donación, donde se propusieron alcanzar una meta, pero muy aparte de la que tienen establecida en cada mes del año.

Vega añadió que, gracias a las alianzas estratégicas que tienen con instituciones tanto públicas como privadas, entre ellas el Ministerio de Salud Pública mediante la Coordinación Zonal 1 de Salud, el Grupo de Caballería Mecanizada Número 36 Yaguachi y la Cooperativa Atuntaqui, el proceso de la donación de sangre es posible.

Por ejemplo, esta última institución firmó un convenio con la Cruz Roja. El objetivo es poder cumplir con cierto número de pintas como responsabilidad social y abastecer el banco de sangre que existe en la entidad también de ayuda.

“Hacemos un llamado a la ciudadanía para invitarles a donar. Recordar que aunque estemos en pandemia existen pacientes que necesitan sangre. No importa el tipo de sangre que tengamos, todos los tipos son necesarios”, expresó la funcionaria de la Cruz Roja.

Vega dejó claro, que la donación de este líquido vital es absolutamente voluntaria. Añadió que la sangre tipo O + es la más común, pero también es la que más frecuentemente se necesita.

A Érica Espinoza, quien en la actualidad es una Auxiliar de Enfermería de 25 años de edad, años atrás le practicaron una delicada cirugía en la que necesitó de una transfusión de sangre.

Debido a este antecedente, que marcó su vida y la de su familia, Érica está segura que donar sangre sí ayuda a salvar vidas. Ella invita a que las personas, en especial los jóvenes, donen sangre sin ningún temor, ya que no se sabe cuando cualquier ciudadano necesita recibir sangre de otra persona.

Esta institución realiza permanentemente campañas para la recolecta de sangre. Ellos ya tienen puntos establecidos y estratégicos.

Por ejemplo, en la Ciudad Blanca, la recolección se realiza junto a la torre del reloj de la terminal terrestre y en el parque Pedro Moncayo.

En Otavalo, en cambio, se ubican en el centro de la urbe, precisamente en el parque Simón Bolívar.

Por otro lado, la emergencia sanitaria que se vive productor del Covid-19 ha evitado que esta institución pueda realizar campañas masivas de donación de sangre.