Una pieza de Whitman Gualsaquí se expondrá en España

OTAVALO.- Entre brochas y pinturas ha logrado plasmar no solamente su historia, sino la de muchas personas y reflejar con su talento la cultura imbabureña de la que se siente orgulloso.

Es pintor de profesión, pero para el otavaleño Whitman Gualsaquí, quien lleva más de 30 años en el oficio, el arte va más allá de un título.

 

Lo siente en sus entrañas y cree haber sido artista desde antes de nacer, es por eso que su nombre está dedicado en homenaje al poeta estadounidense Walter Whitman, de quien su padre era fanático.

En el silencio de su taller solamente escucha las pinceladas que con sus manos da para hacer sus creaciones y los latidos de su corazón, que se ensancha cada que tiene la oportunidad de pintar algo.

Su trabajo más reciente fue dibujar distintas figuras que reflejan lo que es ser otavaleño y parte de su familia, lo hizo sobre una horma de zapato que se exhibirá en el Museo Andante de Galicia, en España.

En la horma plasmó el árbol genealógico de su familia representado con diferentes imágenes que se complementan con figuras tradicionales de la cultura indígena como el maíz y el sol.

 

Así como un estampado de una cúpula de una iglesia que representa a la de El Jordán, que se encuentra en Otavalo.

La horma está hecha sobre la madera y con estuco, yeso, acrílico, resina y laca logró dibujar cada una de las representaciones que deseaba mostrar.

El artista enviará en los próximos días la pieza a España para que pueda ser mostrada en el museo, por ahora se encuentra realizando todos los trámites para ello.

Mencionó que a nivel internacional Ecuador es un país valorado, artísticamente, ya que de aquí han salido grandes pintores, arquitectos, escultores y demás.

“El hecho de recibir una invitación de este tipo quiere decir que a nivel internacional nos están ubicando”, comentó. Por lo que él buscará seguir con el legado de dejar en alto el nombre de Ecuador y que cada vez más el país se vuelva conocido.

Aseguró que su objetivo es ser un mensajero de las tradiciones. La horma no viajará sola, sino con un instructivo en el que se explicará el por qué de cada uno de sus dibujos, por lo que cree que va a haber gente que se identifique con ella.