Piden justicia, pero no tienen recursos

Ibarra. Mientras Elisa trabaja lavando la ropa de miembros policiales, su hijo Bryan le ayuda a colgar las prendas. El joven utiliza gafas para protegerse del sol y cubrir las heridas que aún tiene en su rostro, producto de una fuerte agresión, propinada por dos hombres.

Han pasado 21 días desde que Bryan C., de 23 años, recibió una golpiza, la noche del 2 de septiembre, cuando se dirigía a su hogar, ubicado en el sector de las Cuatro Esquinas. El joven, ahora más lúcido y recuperándose de los golpes y heridas, cuenta que una deuda casi le cuesta la vida.

Testimonio. “Me dijeron que ya no querían el dinero y me golpearon. Ellos me entregaron para que les diera vendiendo unos zapatos, pero la persona sólo me pagó la mitad. Me fui al Acuartelamiento y regresé a la casa de mi madre hace cuatro meses, ese día fui a cortarme el cabello y cuando regresaban me pegaron, ellos estaban tomados”. Contó además que el padre de uno de los agresores le dio 100 dólares, pero los invirtió en las necesidades de su hogar.

“A uno de ellos le dije que le consideraba mi amigo, pero esa amistad se acabó porque hizo llorar a mi madre. No voy al hospital para que me atiendan porque van a pedir medicinas y no tenemos dinero; antes trabajábamos en el mercado Santo Domingo con mi mamá”, expresó Bryan.

Sufrimiento. Elisa P., madre de la víctima, dijo que pensó lo peor cuando vio a su hijo tan golpeado.

“No quiero que ellos se queden como si nada pasó. Fue injusta la audiencia, pero soy muy humilde y dejé en las manos de Dios. Me dijeron que si quiero seguir el proceso, consiga otro abogado, pero no tengo dinero y la justicia se rió del pobre”, aseguró la mujer en medio del llanto.

Elisa afirma que su hijo no va a quedar totalmente recuperado, ya que se marea, pierde parte de su visión por las noches y le duele mucho la cabeza y que todos los síntomas, empeoran con el pasar de los días.