PETA denuncia el posible maltrato del mono de Piratas del Caribe durante el rodaje de la última película

monookHan abordado con éxito las carteleras de todo el mundo y ya están recogiendo beneficios, críticas positivas y una gran multitud de fans agradecidos por este fructífero asalto a los cines. Los Piratas del Caribe vuelven a surcar con éxito los mares de celuloide con su quinta entrega, Dead men tell no tales (cuyo título en español ha resultado La venganza de Salazar), pero no todo son tesoros en su botín. U na polémica por maltrato animal empaña su gesta, que puede quedar manchada de por vida.

La asociación People for the Ethical Treatment of Animals (PETA) ha presentado una queja en contra del uso de animales salvajes en la industria del entretenimiento. La entidad ha interpuesto la queja tras conocer los problemas con el mono Jack durante el rodaje de esta última entrega.

Jack, un mono enfermo

Los seguidores de la saga conocerán a este personaje, el fiel compañero del Capitán Barbossa. El animal aparece en todas las entregas de esta lucrativa franquicia, pero ha sido tras el estreno de este último capítulo que han saltado las alarmas.

El mono actor se pasó gran parte del rodaje enfermo. Según destacó a varios medios la actriz Kaya Scodelario, que interpreta a Carina Smythe en el film, el mono fue el miembro “más memorable del rodaje”, ya que “estuvo vomitando todo el tiempo”. Scodelario no se quedó ahí, sino que afirmó que “vomitaba proyectiles” en medio de las escenas, cosa que, según ella, era “hilarante”.

us declaraciones han levantado muchas críticas por los derechos de los animales y, además, también desembocaron el la denuncia pública de PETA contra la franquicia de Disney. La asociación elevó la queja al director Jerry Bruckheimer para que se una a la causa de dejar de usar animales salvajes en el mundo del espectáculo.

La solución propuesta por PETA es simple. Muchos han sido los cineastas que han usado CGI (Imágenes Generadas por Ordenador, según sus siglas en inglés) para reproducir animales salvajes en la gran pantalla.

Esta solución permitiría acabar con los malos tratos constantes a los animales, sea de forma activa o por desconocimiento, en los sets de rodaje. PETA recuerda, por ejemplo, que los monos capuchinos como Jack tienen “necesidades físicas y psicológicas muy complejas” que normalmente no pueden ser atendidas durante los rodajes.