Perú: horas difíciles

Los peruanos entran en un serio proceso de análisis personal antes de las elecciones del próximo domingo en que deben decidir entre dos candidatos que han polarizado al país.

Son dos opciones diferentes pero ambos con posiciones no tan claras en lo que será el manejo político y económico del país. Los peruanos tienen dos alternativas por elegir para la presidencia: Keiko Fujimori y Ollanta Humala.

Este domingo, 19,9 millones de electores estarán habilitados para votar en la segunda vuelta, pero eso no significa que la mayoría lo haga con agrado o convicción. En la primera vuelta de abril, Humala alcanzó el 27% de los votos y la derechista el 20%, ambos lejos del 50 por ciento que les permitía ganar de inmediato el cargo de presidente. La prensa internacional, muy pendiente de lo que ha venido sucediendo en el vecino país del sur, detectó -al igual que la población peruana- que desde que se conocieron los resultados, una ola de intolerancia y resentimiento azotó la conciencia de los votantes. Las personas dieron rienda suelta a encarnizadas discusiones y parecía que las dudas y el miedo habían calado hondo en sus mentes. Para muchos peruanos votar por Fujimori o por Humala es una encrucijada, pues las constantes denuncias sobre polémicos episodios de su pasado y personajes allegados a ellos han hecho que migren entre uno y otro candidato. Poco han valido las propuestas emblemáticas o las ideologías y en ese contexto los indecisos van a definir la contienda. Tan fácil (?) como eso.