Perú hacia el cambio

Los peruanos eligen a un nuevo presidente para un período de 5 años. En esta contienda participan Ollanta Humala, candidato de una izquierda nacionalista y populista  y  la candidata de la derecha Keyko Fujimori, hija de Alberto Fujimori, uno de los gobernantes más corruptos y represores de América Latina en las últimas décadas, a quien la prensa peruana le endosa un perjuicio al Estado de USD 8 mil millones, al que se le denominó “El robo del Siglo”.

Como en la mayoría de países de América Latina, la población peruana, que en un 76% vive hacinada en ciudades;  es víctima del dopaje perpetuo por parte de los grandes medios de prensa, medios que son los arietes ideológicos del neoliberalismo y por ende opositores acérrimos de todo posible cambio a favor de las grandes masas empobrecidas del Perú que en el sector rural ascienden al 78% y en el sector urbano al 55%. Eso explica que la candidata de origen japonés haya logrado pasar a la segunda vuelta,  y que le esté disputando  la preferencia  electoral de esos enormes sectores alienados por la desinformación,  que en tan poco tiempo se olvidaron de las atrocidades y corruptelas cometidas por la denominada “Mafia Fujimori-Montesinos”. Sin que sea un candidato de perfil ubérrimo, Ollanta Humala es indudablemente  lo que más le conviene este momento al Perú, si quiere librarse de las garras del neocolonialismo y de la sempiterna dictadura de una oligarquía derechista que ha hecho del pueblo del hermano país, uno de los más pobres del continente. Pero Humala no solo es conveniente para el Perú, lo es también para el actual proceso de consolidación de un bloque soberano de América Latina, pues no cabe duda de que, en caso de ganar estas elecciones, se alineará con los vientos de cambio que soplan en este continente.    

 Juan F Ruales

juanf_ruales48@hotmail.com